Diagnóstico

Durante la exploración física, el médico buscará zonas sensibles en los dedos del pie. También revisará la piel que rodea la lesión para asegurarse de que esté intacta y de que el dedo del pie todavía reciba la irrigación sanguínea y las señales nerviosas adecuadas.

Si parece probable que tengas el dedo del pie fracturado, es posible que el médico te pida una radiografía del pie tomada desde distintos ángulos.

Tratamiento

Medicamentos

En general, el dolor asociado con la fractura de un dedo del pie se puede controlar con medicamentos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), naproxeno sódico (Aleve) o paracetamol (Tylenol u otros). El médico puede recetarte analgésicos más fuertes si el dolor de la fractura es más intenso.

Reducción

Si los fragmentos fracturados del hueso no encajan perfectamente, es posible que el médico tenga que manipularlos para regresarlos a su posición correcta (reducción). En general, los médicos pueden realizar este procedimiento sin tener que cortar la piel. Para insensibilizar el dedo, se utiliza hielo o un anestésico inyectable.

Inmovilización

Para curarse, el hueso fracturado debe inmovilizarse para que sus extremos puedan unirse nuevamente. Por ejemplo:

  • Unión a otro dedo. Si tienes una fractura simple en alguno de los dedos del pie más pequeños, el médico puede unir con cinta el dedo lesionado a otro contiguo. El dedo ileso actúa como una férula. Coloca siempre alguna gasa o fieltro entre los dedos antes de unirlos con cinta para evitar que la piel se irrite.
  • Uso de zapatos con fondo rígido. El médico podría recetarte un zapato posquirúrgico con fondo rígido y cubierta blanda que se cierre con tiras sujetadoras de tela. Esto puede evitar que el dedo se flexione y proporcionar más espacio para la hinchazón.
  • Yeso. Si los fragmentos del dedo fracturado no quedan perfectamente unidos, puede que necesites un yeso para caminar.

Cirugía

En algunos casos, es posible que el cirujano necesite usar clavos, placas o tornillos para mantener la posición correcta de los huesos mientras se curan.

Estilo de vida y remedios caseros

La elevación y el hielo pueden ayudar a reducir la hinchazón y el dolor. Cuando sea posible, mantén el pie apoyado de manera tal que la lesión esté elevada más arriba que tu corazón. Si usas hielo, envuélvelo en una toalla para que no tenga contacto directo con la piel, y aplícalo durante solo 15 minutos por vez, con descansos de 20 minutos entre cada sesión de aplicación.

Preparación para la consulta

Aunque, al principio, puedes hacer una consulta con tu médico de familia, él te derivará a un médico especializado en cirugía deportiva.

Qué puedes hacer

Es aconsejable que escribas una lista con lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas
  • Una explicación breve de cómo ocurrió la lesión
  • Información sobre otros problemas de salud que hayas tenido
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas que quieras hacerle al médico

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo ocurrió esta lesión?
  • ¿Estabas descalzo en ese momento?
  • ¿Dónde te duele, exactamente?
  • ¿Afecta a más de un dedo del pie?
  • ¿Hay algún movimiento del pie que haga que la lesión se sienta mejor o peor?
Nov. 03, 2020
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