Descripción general

La anhidrosis es la incapacidad de sudar con normalidad. Si no sudas (transpiras), el cuerpo no puede disminuir su temperatura, lo que puede provocar calor excesivo y, en ocasiones, un golpe de calor, una afección que puede ser mortal.

La anhidrosis, también llamada «hipohidrosis», puede ser difícil de diagnosticar. La anhidrosis leve, con frecuencia, pasa desapercibida. Existen docenas de factores que pueden provocar esta enfermedad, entre ellos, el traumatismo de piel y determinadas enfermedades y medicamentos. La anhidrosis puede ser hereditaria o adquirirse en algún momento de la vida.

El tratamiento de la anhidrosis supone abordar la causa de fondo, si es posible determinarla.

Síntomas

Los signos y síntomas de la anhidrosis son los siguientes:

  • Poca transpiración o ausencia de ella
  • Mareos
  • Calambres musculares o debilidad
  • Enrojecimiento
  • Sensación de calor

La falta de transpiración puede ocurrir en los siguientes lugares:

  • En gran parte del cuerpo (generalizada)
  • En una sola zona
  • En zonas dispersas

Es posible que las zonas que pueden sudar intenten producir más transpiración, por lo que es posible sudar de manera abundante en una parte del cuerpo y muy poco o nada en otras. La anhidrosis que afecta gran parte del cuerpo evita la correcta refrigeración, por lo que el ejercicio intenso, el trabajo físico intenso y el calor pueden causar calambres, golpes de calor o, incluso, insolación.

La anhidrosis puede desarrollarse sola o como uno de los signos y síntomas de otra enfermedad, como la diabetes o las lesiones en la piel.

Cuándo consultar al médico

Si casi no sudas, incluso cuando hace calor o te ejercitas enérgicamente, habla con tu médico. También hazlo si notas que sudas menos de lo normal. Como la anhidrosis aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor, busca atención médica si desarrollas signos o síntomas de una enfermedad relacionada con el calor, como los siguientes:

  • Debilidad
  • Náuseas
  • Mareos
  • Latidos del corazón rápidos
  • Piel de gallina, aunque la temperatura sea alta

Causas

La anhidrosis ocurre cuando las glándulas sudoríparas no funcionan bien, debido a una enfermedad innata (congénita) o a una enfermedad que afecta los nervios o la piel. La deshidratación también causa anhidrosis. A veces, no es posible encontrar la causa de la anhidrosis.

Las causas de la anhidrosis son las siguientes:

  • Enfermedades congénitas, como ciertas displasias congénitas que afectan el desarrollo de las glándulas sudoríparas
  • Enfermedades hereditarias que afectan el metabolismo, como la enfermedad de Fabry
  • Enfermedades del tejido conjuntivo, como el síndrome de Sjögren que causa sequedad en los ojos y en la boca
  • Daños en la piel, como los causados por quemaduras o por radioterapia, o las enfermedades que tapan los poros (oclusión de los poros), como la psoriasis
  • Las enfermedades que causan lesión a los nervios (neuropatía), como la diabetes, el alcoholismo y el síndrome de Guillain-Barre
  • Ciertos medicamentos, como la morfina y la toxina botulínica tipo A y los que se usan para tratar la psicosis.

Factores de riesgo

Ciertos factores hacen que la anhidrosis sea más probable, como:

  • Edad. Las personas de 65 años o más, los bebés y los niños son más propensos a sufrir estrés por calor, lo que puede contribuir a provocar anhidrosis.
  • Ciertos problemas de salud. Cualquier enfermedad que daña los nervios autónomos, como la diabetes, hace que los problemas de la glándula sudorípara sean más probables.
  • Trastornos de la piel. Muchas enfermedades que irritan o que inflaman la piel también afectan las glándulas sudoríparas. Estas comprenden la soriasis; la dermatitis exfoliativa, caracterizada por la descamación grave de la piel; la miliaria; la esclerodermia, que causa piel rígida y tensa, y la ictiosis, piel extremadamente seca y escamosa.
  • Anomalías genéticas. La mutación de determinados genes puede generar trastornos que afectan las glándulas sudoríparas.

Complicaciones

Las enfermedades relacionadas con el calor son las complicaciones más graves de la anhidrosis. Los niños son especialmente vulnerables porque su temperatura interna aumenta con mayor rapidez que la de los adultos, y sus cuerpos liberan el calor en forma menos eficiente.

Los problemas relacionados con el calor comprenden:

  • Calambres por calor. Estos espasmos musculares, que pueden tensionar los músculos de las piernas, los brazos, el abdomen y la espalda, en general, son más dolorosos y prolongados que los típicos calambres de piernas nocturnos.
  • Agotamiento por calor. Los signos y síntomas como debilidad, náuseas y latidos del corazón acelerados suelen comenzar luego de hacer ejercicios intensos. Vigila a alguien que haya sufrido agotamiento por calor porque los síntomas pueden empeorar rápidamente.
  • Golpe de calor. Esta enfermedad que pone en riesgo la vida ocurre cuando la temperatura del cuerpo alcanza los 104 °F (40 °C) o más. Si no se lo trata de inmediato, el golpe de calor puede causar alucinaciones, pérdida del conocimiento, coma e incluso la muerte.

Prevención

Con frecuencia, la anhidrosis no puede prevenirse, pero las enfermedades graves relacionadas con el calor, sí. Para mantenerte seguro:

  • Usa ropa suelta y ligera cuando haga calor.
  • Quédate adentro en días calurosos.
  • Controla tu nivel de actividad para no excederte.
  • Estudia los signos de las enfermedades relativas al calor y cómo tratarlos.
Dec. 13, 2014
References
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