Relaciones sexuales de personas mayores: consejos para hombres mayores

Qué puedes hacer para mantener una vida sexual saludable y placentera a medida que envejeces.

Escrito por personal de Mayo Clinic

A medida que envejeces, las relaciones sexuales ya no son como cuando tenías 20, pero pueden seguir siento satisfactorias. A diferencia de lo que transmiten los mitos frecuentes, las relaciones sexuales no son solo para la gente joven. Muchas personas mayores continúan disfrutando de su sexualidad hasta los 80 años e, incluso, más. Además de darte satisfacción, mantener una vida sexual sana es beneficioso para otros aspectos de la vida, entre ellos, la salud física y la autoestima.

Relaciones sexuales de personas mayores: ¿qué cambia a medida que los hombres envejecen?

A medida que los hombres envejecen, los niveles de testosterona disminuyen y son frecuentes los cambios en la función sexual. Estos cambios fisiológicos pueden comprender:

  • La necesidad de más estimulación para lograr y mantener las erecciones y el orgasmo
  • Orgasmos más cortos
  • Menos fuerza en la eyaculación y menos semen eyaculado
  • Más tiempo necesario para lograr otra erección después de eyacular

Es posible que sientas ansiedad por estos cambios, pero recuerda que estos no tienen por qué ser el final del disfrute del sexo. Adaptarte a los cambios del cuerpo puede ayudarte a mantener una vida sexual saludable y placentera. Por ejemplo, es posible que necesites ajustar tu rutina sexual para incorporar más estimulación y, de este modo, excitarte.

Relaciones sexuales en personas mayores y problemas de salud

La salud puede tener un efecto importante en la vida sexual y en el desempeño sexual. Un estado de salud deficiente y las enfermedades crónicas, como la enfermedad cardíaca o la artritis, dificultan la vida sexual y la intimidad. Determinadas cirugías y muchos medicamentos, como los medicamentos para la presión arterial, los antihistamínicos, los antidepresivos y los medicamentos antiácidos, pueden afectar la función sexual.

Pero no te des por vencido. Tú y tu pareja pueden explorar formas para adaptarse a tus limitaciones. Por ejemplo, si te preocupa tener relaciones sexuales después de un ataque cardíaco, habla con el médico sobre ello. Si el dolor de la artritis es un problema, prueba con diferentes posiciones sexuales o trata de usar calor para aliviar el dolor articular, antes o después de la actividad sexual.

Mantente positivo y céntrate en maneras de llevar tu sexualidad e intimidad que resulten satisfactorias para ti y para tu pareja.

July 10, 2014 See more In-depth