La artritis del pulgar suele aparecer con el envejecimiento. Las lesiones o traumatismos anteriores de la articulación del pulgar también pueden provocar artritis del pulgar.

En una articulación del pulgar normal, el cartílago recubre los extremos de los huesos, como una almohadilla y permite que los huesos se deslicen suavemente entre sí. En el caso de la artritis del pulgar, este cartílago que recubre los extremos de los huesos se deteriora y la superficie suave se vuelve áspera. Entonces, los huesos se rozan entre sí, lo que provoca la fricción y el daño de la articulación.

El daño de la articulación puede tener como consecuencia el crecimiento de un nuevo hueso a los costados del hueso existente (osteofitos), que puede producir bultos perceptibles en la articulación del pulgar.

May 14, 2015