Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

Un hígado agrandado puede pasar desapercibido durante mucho tiempo. A menudo, el agrandamiento del hígado no se descubre hasta que consultas con un médico por signos y síntomas más obvios de la enfermedad responsable del aumento del tamaño del hígado.

Como parte de la exploración física para detectar una posible enfermedad hepática, los médicos presionan el lado derecho del vientre con la punta de los dedos justo debajo de la caja torácica y sienten (palpan) el borde inferior del hígado para conocer su tamaño, textura y sensibilidad. Según la causa de fondo, un hígado agrandado puede sentirse suave, firme o irregular. También es posible que haya nódulos bien definidos.

Sin embargo, esta exploración solo permite hacer una estimación muy aproximada del tamaño del hígado. Para obtener una medición precisa, necesitarás un diagnóstico por imágenes, pero, por lo general, primero te realizarán una ecografía abdominal. Si es necesario obtener imágenes más detalladas, también pueden realizarte una exploración por tomografía computarizada o por resonancia magnética.

Procedimientos adicionales

Una vez que el médico determina que tienes el hígado agrandado, las pruebas adicionales ayudan a determinar la causa. Esas pruebas son:

  • Análisis de sangre. Se analiza una muestra de sangre para establecer los niveles de enzimas hepáticas. Esto puede brindar indicios sobre la salud del hígado. Los análisis de sangre también pueden identificar los virus que causan el agrandamiento del hígado, como los virus de la hepatitis.
  • La elastografía por resonancia magnética usa ondas de cizallamiento para crear un mapa visual (elastografía) de la rigidez del tejido hepático. Esta prueba no es invasiva y puede ser una alternativa a la biopsia de hígado.
  • Extracción de una muestra de tejido hepático para analizarla (biopsia de hígado). Es posible que el médico te recomiende realizarte una biopsia para tomar una muestra de tejido del hígado a fin de llevar a cabo un análisis de laboratorio. Una biopsia de hígado suele realizarse con una aguja larga y delgada que se inserta a través de la piel hasta llegar al hígado. La aguja extrae un núcleo de tejido que después se envía a un laboratorio para su análisis. El médico puede usar una ecografía para guiarse en la biopsia.
Nov. 27, 2015