Un hígado que tiene un tamaño más grande que el normal puede ser un signo de una amplia gama de enfermedades. Si bien las enfermedades del hígado en sí suelen causar su agrandamiento, existen muchas otras posibles causas, como:

  • Bacterias, virus y parásitos
  • Algunas enfermedades del corazón
  • Varias enfermedades genéticas
  • Algunos tipos de leucemia y de linfoma

El hígado, órgano con forma de gajo que se encuentra en la parte superior derecha del abdomen, es el órgano interno más grande. El hígado de un adulto normalmente pesa entre 2,6 y 3,3 libras (1,2 kg a 1,5 kg) y mide en promedio 5,9 pulgadas (15 cm) de ancho.

Es muy poco frecuente tener un hígado agrandado sin otros signos y síntomas que indiquen una enfermedad no diagnosticada.

En sí mismo, el agrandamiento del hígado no suele presentar síntomas.

Los signos y síntomas de las enfermedades que comúnmente causan agrandamiento del hígado comprenden:

  • Dolor en la parte superior derecha del vientre
  • Fatiga
  • Dolores musculares (mialgia)
  • Náuseas
  • Poco apetito y pérdida de peso
  • Color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia)

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico si tienes algún síntoma que te preocupa.

Algunas de las causas más frecuentes del agrandamiento del hígado son:

  • Enfermedad hepática alcohólica, la cual comprende esteatosis hepática alcohólica, hepatitis alcohólica y cirrosis
  • Enfermedad por hígado graso no alcohólico (esteatosis hepática no alcohólica), una enfermedad metabólica relacionada con el estilo de vida
  • Hepatitis viral (hepatitis A, B, C, D o E)
  • Cáncer de hígado, o cáncer que se ha extendido hasta el hígado desde otro órgano

Muchas enfermedades hepáticas menos frecuentes también pueden provocar el aumento del tamaño del hígado, como algunas enfermedades que afectan principalmente a otros órganos pero que implican el hígado de forma indirecta. Una lista parcial comprende:

Tipos de cáncer

  • Algunos tipos de leucemia
  • Algunos tipos de linfoma
  • Mieloma múltiple

Enfermedades genéticas

  • Hemocromatosis
  • Enfermedad de Wilson
  • Enfermedades de almacenamiento de glucógeno
  • Enfermedad de Gaucher

Problemas del corazón y de los vasos sanguíneos

  • Bloqueo de las venas que vacían el hígado (síndrome de Budd-Chiari)
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Estrechamiento (estenosis) de las válvulas tricúspide y mitral del corazón

Infecciones

  • Absceso hepático, causado por parásitos (amebiasis) o bacterias
  • Otras infecciones parasitarias (esquistosomosis, fasciolosis)
  • Fiebre recurrente, la cual los humanos contraen de piojos del cuerpo o de garrapatas

Daño a causa de toxinas

  • Lesión hepática inducida por medicamentos tales como paracetamol (Tylenol u otros) y amoxicilina-clavulanato (Augmentin, Amoclans)
  • Hepatitis tóxica a causa de la exposición a venenos, como los productos químicos industriales tetracloruro de carbono y cloroformo

Enfermedades hepáticas y sistémicas complejas

  • Amiloidosis
  • Hepatitis autoinmune
  • Cirrosis biliar primaria
  • Colangitis esclerosante primaria

Algunos de los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer problemas hepáticos son los siguientes:

  • Consumo excesivo de alcohol. Beber grandes cantidades de alcohol puede ser perjudicial para el hígado.
  • Grandes dosis de medicamentos, vitaminas o suplementos. Tomar dosis mayores de las recomendadas de vitaminas, suplementos o medicamentos de venta con prescripción médica o de venta libre puede aumentar los riesgos de sufrir daños en el hígado.
  • Hierbas medicinales. Ciertas hierbas, entre ellas, consuelda, Ma Huang y muérdago, pueden aumentar los riesgos de sufrir daños en el hígado.

Si tienes algún signo o síntoma que te preocupa, visita a tu médico de cabecera. Si tu médico sospecha que tienes una enfermedad en el hígado, es posible que necesites pruebas adicionales y una derivación a un especialista en hígado (hepatólogo).

Como las consultas pueden ser breves y, por lo general, hay muchos temas para tratar, es buena idea estar preparado.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debes hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que se te pasó por alto u olvidaste.

También es útil anotar las preguntas que desees hacerle a tu médico. Las posibles preguntas son:

  • ¿Qué relación hay entre mis síntomas y el agrandamiento del hígado?
  • ¿Es más probable que la causa del agrandamiento del hígado sea una enfermedad hepática primaria o el resultado de una enfermedad en otro órgano?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • Is my condition temporary or long lasting?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿La inflamación del hígado podría estar relacionada con otras enfermedades que tengo o con los medicamentos que tomo para esas enfermedades?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Tendré que hacer visitas de seguimiento?

Qué esperar del médico

Es probable que tu médico haga preguntas sobre el consumo pasado y actual de alcohol y de drogas, además de los antecedentes sexuales. Para llegar a un diagnóstico correcto, es necesario que respondas a estas preguntas con franqueza. También asegúrate de informar las enfermedades recientes y los viajes al exterior. Es posible que otras preguntas se centren en tus hábitos de alimentación y de ejercicio.

Un hígado agrandado puede pasar desapercibido durante mucho tiempo. A menudo, el agrandamiento del hígado no se descubre hasta que consultas con un médico por signos y síntomas más obvios de la enfermedad responsable del aumento del tamaño del hígado.

Como parte de la exploración física para detectar una posible enfermedad hepática, los médicos presionan el lado derecho del vientre con la punta de los dedos justo debajo de la caja torácica y sienten (palpan) el borde inferior del hígado para conocer su tamaño, textura y sensibilidad. Según la causa de fondo, un hígado agrandado puede sentirse suave, firme o irregular. También es posible que haya nódulos bien definidos.

Sin embargo, esta exploración solo permite hacer una estimación muy aproximada del tamaño del hígado. Para obtener una medición precisa, necesitarás un diagnóstico por imágenes, pero, por lo general, primero te realizarán una ecografía abdominal. Si es necesario obtener imágenes más detalladas, también pueden realizarte una exploración por tomografía computarizada o por resonancia magnética.

Procedimientos adicionales

Una vez que el médico determina que tienes el hígado agrandado, las pruebas adicionales ayudan a determinar la causa. Esas pruebas son:

  • Análisis de sangre. Se analiza una muestra de sangre para establecer los niveles de enzimas hepáticas. Esto puede brindar indicios sobre la salud del hígado. Los análisis de sangre también pueden identificar los virus que causan el agrandamiento del hígado, como los virus de la hepatitis.
  • La elastografía por resonancia magnética usa ondas de cizallamiento para crear un mapa visual (elastografía) de la rigidez del tejido hepático. Esta prueba no es invasiva y puede ser una alternativa a la biopsia de hígado.
  • Extracción de una muestra de tejido hepático para analizarla (biopsia de hígado). Es posible que el médico te recomiende realizarte una biopsia para tomar una muestra de tejido del hígado a fin de llevar a cabo un análisis de laboratorio. Una biopsia de hígado suele realizarse con una aguja larga y delgada que se inserta a través de la piel hasta llegar al hígado. La aguja extrae un núcleo de tejido que después se envía a un laboratorio para su análisis. El médico puede usar una ecografía para guiarse en la biopsia.

El tratamiento para el agrandamiento del hígado varía según la enfermedad que lo provoca. Algunas de las causas más frecuentes, entre ellas, la hepatitis alcohólica y la enfermedad por hígado graso no alcohólico, mejoran significativamente con abstinencia de alcohol, una dieta saludable, ejercicio regular y pérdida de peso.

Para disminuir el riesgo de enfermedades hepáticas, puedes hacer lo siguiente:

  • Elige una dieta saludable. Consume una dieta rica en frutas, vegetales y cereales integrales.
  • Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Consulta con el médico para saber cuál es la cantidad correcta de alcohol para ti, si es que la hay.
  • Sigue las instrucciones cuando tomes medicamentos, vitaminas o suplementos. Toma las dosis recomendadas cuando tomes vitaminas, suplementos y medicamentos de venta libre o recetados.
  • Limita el contacto con sustancias químicas. Usa limpiadores en aerosol, insecticidas y otras sustancias químicas tóxicas únicamente en zonas bien ventiladas. Además, usa guantes, mangas largas y una máscara.
  • Mantén un peso saludable. Si tu peso es saludable, procura mantenerlo. Si necesitas bajar de peso, reduce la cantidad de calorías que comes por día y aumenta la cantidad de actividad física diaria. Pregúntale al médico acerca de maneras saludables para bajar de peso.
  • Usa suplementos con precaución. Habla con el médico acerca de los riesgos y los beneficios de los suplementos dietéticos y de los remedios a base de hierbas antes de tomarlos. Muchos de estos productos pueden ser perjudiciales para el hígado, específicamente, los que tienen combinaciones de ingredientes y se promocionan para aumentar la masa muscular o para bajar de peso. Algunas de las hierbas específicas que deben evitarse son el camedrio, el chaparral, el sena, el muérdago, la consuelda, la efedra, la raíz de valeriana, la kava, la celandina y los extractos de té verde.
Nov. 27, 2015