Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

Para diagnosticar la alergia al huevo, tu médico usará varios abordajes, incluso descartar otras afecciones que podrían estar causando los síntomas. En muchos casos, lo que parece ser una alergia al huevo es, en realidad, una intolerancia a los alimentos que suele ser menos grave que una alergia alimentaria y no afecta el sistema inmunitario.

El médico te preguntará sobre tu historia clínica y te realizará una exploración física. También te puede recomendar una de las siguientes pruebas o más:

  • Prueba cutánea con punción. En esta prueba, la piel se punza y se expone a pequeñas cantidades de las proteínas que se hallan en los huevos. Si tu hijo o tú tienen alergia al huevo, puede desarrollarse un bulto elevado (roncha) en el lugar de la prueba. En general, los especialistas en alergias están mejor preparados para hacer e interpretar pruebas cutáneas de alergia.
  • Análisis de sangre. Un análisis de sangre puede medir la respuesta del sistema inmunitario a los huevos al controlar la cantidad de ciertos anticuerpos que se encuentran en el torrente sanguíneo y que pueden indicar una reacción alérgica.
  • Prueba de provocación con alimentos. Esta prueba implica darles a tu hijo o a ti una pequeña cantidad de huevo para comprobar si causa una reacción. Si no sucede nada, se les da más huevo mientras el médico busca signos de una alergia alimentaria. Debido a que esta prueba puede causar una reacción grave, debería realizarla un especialista en alergias.
  • Registro de alimentos o dieta de eliminación. Es posible que tu médico, o el médico de tu hijo, te recomienden llevar un diario de los alimentos que comen y que te pida eliminar los huevos u otros alimentos de la dieta de a uno por vez para comprobar si los síntomas mejoran.
Jan. 27, 2015