Un hombro dislocado es una lesión en la que el hueso del brazo superior se sale de la cavidad con forma de taza que forma parte del omóplato. El hombro es la articulación con mayor movilidad del cuerpo, lo que la hace vulnerable a la dislocación.

Si sospechas que tienes un hombro dislocado, busca atención médica de inmediato. La mayoría de las personas recuperan la función total del hombro en unas pocas semanas. Sin embargo, una vez que te hayas dislocado un hombro, la articulación puede volverse inestable y ser propensa a repetir dislocaciones.

Algunos signos y síntomas de un hombro dislocado pueden ser:

  • Hombro visiblemente deformado o fuera de lugar
  • Hinchazón o hematomas
  • Dolor intenso
  • Incapacidad de mover la articulación

La dislocación de hombro también puede provocar entumecimiento, debilidad u hormigueo cerca de la lesión, por ejemplo, en el cuello o brazo. Los músculos del hombro pueden sufrir espasmos por la alteración, lo que a menudo aumenta la intensidad del dolor.

Cuándo consultar al médico

Si un hombro parece estar dislocado, solicita asistencia médica de inmediato.

Mientras esperas que te vea el médico:

  • No muevas la articulación. Coloca una tablilla o férula para mantener la articulación en la posición actual. No trates de mover el hombro ni de volver a colocarlo en su lugar a la fuerza. Esto puede dañar la articulación del hombro y los músculos, ligamentos, nervios o vasos sanguíneos que la rodean.
  • Coloca hielo en la articulación lesionada. Al aplicar hielo en el hombro, ayudas a reducir el dolor y la hinchazón ya que controlas el sangrado interno y la acumulación de líquidos en la articulación y alrededor de esta.

La articulación del hombro es la articulación que se luxa con más frecuencia. Debido a que se mueve en diferentes direcciones, el hombro se puede luxar hacia adelante, hacia atrás o hacia abajo, de manera total o parcial, aunque la mayoría de las luxaciones se producen en la parte delantera del hombro. Además, el tejido fibroso que une los huesos del hombro se puede estirar o desgarrar, lo que generalmente complica la luxación.

Se necesita mucha fuerza, como un golpe repentino en el hombro, para sacar los huesos de lugar. La rotación extrema de la articulación del hombro puede sacar la cabeza del húmero de la cavidad del hombro. También puede producirse una luxación parcial, en la que el húmero queda parcialmente adentro y parcialmente afuera de la cavidad del hombro.

La luxación de hombro puede ocurrir por lo siguiente:

  • Lesiones deportivas. La luxación de hombro es una lesión frecuente en deportes de contacto, como fútbol americano y hockey, y en deportes que pueden implicar caídas, como esquí alpino, gimnasia deportiva y vóley.
  • Traumatismo no relacionado con los deportes. Un golpe fuerte en el hombro durante un accidente automovilístico es una causa frecuente de luxación.
  • Caídas. Te puedes luxar el hombro en una caída, como por ejemplo una caída desde una escalera o por tropezarte con una alfombra floja.

Los hombres adolescentes o de 20 a 30 años suelen hacer actividad física, por lo que tienen mayor riesgo de dislocarse el hombro.

Las complicaciones de un hombro luxado comprenden las siguientes:

  • Desgarro de los músculos, los ligamentos y los tendones que refuerzan la articulación del hombro
  • Daños en los nervios o los vasos sanguíneos o alrededor de la articulación del hombro
  • Inestabilidad del hombro, especialmente si tienes una luxación grave o reiteradas luxaciones, lo que te hace más propenso a volver a lesionarte.

Si se desgarran o estiran los ligamentos o los tendones del hombro o si se dañan los nervios o los vasos sanguíneos que se encuentran alrededor de la articulación del hombro, es posible que necesites una cirugía para reparar estos tejidos.

De acuerdo con la gravedad de la lesión, tu médico de cabecera o el médico de la sala de urgencias puede recomendarte que un cirujano ortopédico examine la lesión.

Qué puedes hacer

Se recomienda anotar lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas y del evento desencadenante
  • Información sobre problemas de salud anteriores
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas que quieras hacerle al médico

Algunas preguntas básicas sobre la dislocación de hombro pueden comprender las siguientes:

  • ¿Tengo el hombro dislocado?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas? ¿Hay alternativas?
  • ¿Cuánto tiempo tardará mi hombro en curarse?
  • ¿Tengo que suspender la práctica de deportes? ¿Durante cuánto tiempo?
  • ¿Cómo me puedo proteger para no volver a lesionarme el hombro?

Qué esperar del médico

El médico te puede realizar preguntas como las siguientes:

  • ¿Cómo te lesionaste el hombro?
  • ¿Qué tan intenso es el dolor?
  • ¿Qué otros síntomas tienes?
  • ¿Puedes mover el brazo?
  • ¿Tienes el brazo entumecido o sientes hormigueo en el brazo?
  • ¿Te has dislocado el hombro antes?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Durante la exploración física, tu médico te revisará la zona afectada para detectar sensibilidad, hinchazón o deformidad. La radiografía de la articulación del hombro mostrará la dislocación y puede revelar fracturas de huesos u otros daños en la articulación del hombro.

Estos son algunos de los tratamientos para la dislocación de hombro:

  • Reducción cerrada. Durante el proceso, es posible que el médico intente algunas maniobras suaves para ayudar a que los huesos vuelvan a su posición. Antes de la manipulación de los huesos del hombro, y según cuánto dolor e inflamación haya, es posible que necesites un relajante muscular o sedante, e incluso (aunque es poco frecuente) anestesia general. Una vez que los huesos estén de nuevo en su lugar, el dolor intenso debería disminuir casi de inmediato.
  • Cirugía. Si tienes el hombro o los ligamentos débiles y sueles dislocarte los hombros con frecuencia a pesar de realizar los ejercicios de fortalecimiento y la rehabilitación adecuados, es posible que necesites una cirugía. En casos poco frecuentes, puedes necesitar una cirugía si tienes lesionados los nervios o los vasos sanguíneos.
  • Inmovilización. El médico puede colocarte una férula o un cabestrillo especiales por unos días o hasta por tres semanas para evitar que se mueva el hombro. La cantidad de tiempo que tengas que usar la férula o el cabestrillo dependerá de la gravedad de la dislocación y de cuán rápido te lo coloquen.
  • Medicamentos. El médico puede recetarte un analgésico o un relajante muscular para que no sientas molestias mientras se cura el hombro.
  • Rehabilitación. Una vez que te hayan retirado la férula o el cabestrillo, comenzarás un programa de rehabilitación gradual que tiene como fin recuperar la amplitud de movimiento, la fuerza y la estabilidad de la articulación del hombro.

Si tienes una dislocación relativamente simple, sin daño grave de los nervios o los tejidos, la articulación del hombro probablemente mejorará en unas semanas; sin embargo, tendrás mayor riesgo de volver a dislocarte el hombro en el futuro. Si vuelves a hacer actividad física demasiado pronto después de la dislocación, puedes lesionar la articulación del hombro o volver a dislocártelo.

Prueba estas medidas para aliviar el malestar y fomentar la curación después de recibir tratamiento por un hombro dislocado:

  • Deja descansar el hombro. No repitas la acción específica que provocó la dislocación del hombro e intenta evitar los movimientos dolorosos. Limita el levantamiento de peso y los movimientos por encima de la cabeza hasta que el hombro esté mejor.
  • Aplica hielo, luego calor. Colocar hielo en el hombro ayuda a reducir la inflamación y el dolor. Usa compresas frías, una bolsa de vegetales congelados o una toalla rellena con cubos de hielo durante de 15 a 20 minutos por vez. Los primeros uno o dos días, hazlo cada dos horas.

    Después de dos o tres días, cuando el dolor y la inflamación hayan mejorado, las compresas calientes o almohadillas de calor pueden ayudar a relajar los músculos endurecidos y doloridos. Limita la aplicación de calor a 20 minutos por vez.

  • Toma analgésicos. Los medicamentos de venta libre, como aspirina, ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), naproxeno de sodio (Aleve) o paracetamol (Tylenol y otros) pueden ayudar a aliviar el dolor. Sigue las instrucciones de la etiqueta y suspende la administración de los medicamentos cuando el dolor mejore.
  • Mantén la amplitud de movimiento del hombro. Después de uno o dos días, comienza con algunos ejercicios leves, según te indique el médico o el fisioterapeuta, para ayudarte a mantener la amplitud de movimiento del hombro. La inactividad puede producir rigidez en las articulaciones. Además, la falta de uso del hombro durante un largo período puede producir hombro rígido, una enfermedad en la que el hombro se pone tan rígido que apenas puedes moverlo.

Una vez que la lesión se cure y tengas amplitud de movimiento en el hombro, continúa haciendo ejercicios. Los ejercicios de estiramiento diarios y un programa de fortalecimiento y estabilidad para los hombros pueden ayudar a prevenir una recurrencia de dislocación. El médico o un fisioterapeuta pueden ayudarte a crear una rutina de ejercicios adecuada.

Para ayudar a prevenir la dislocación de hombro:

  • Ten cuidado para evitar caídas
  • Usa un equipo de protección cuando practiques deportes de contacto
  • Realiza actividad física de manera regular para mantener la fuerza y la flexibilidad de las articulaciones y de los músculos

Una vez dislocada la articulación del hombro, es posible que seas más propenso a dislocaciones de hombro futuras. Para evitar una recurrencia, realiza los ejercicios de fuerza y de estabilidad específicos sobre los que has hablado con el médico para tu lesión.

Aug. 16, 2014