Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

El diagnóstico del síndrome de dolor regional complejo se basa en una exploración física y en tu historia clínica. No hay una sola prueba que pueda diagnosticar definitivamente el síndrome de dolor regional complejo, pero estos procedimientos pueden aportar indicios importantes:

  • Gammagrafía ósea. Este procedimiento puede detectar cambios óseos. Una sustancia radioactiva que se inyecta en una vena permite ver los huesos con una cámara especial.
  • Pruebas del sistema nervioso simpático. Estas pruebas buscan detectar alteraciones en el sistema nervioso simpático. Por ejemplo, la termografía mide la temperatura de la piel y el flujo sanguíneo en las extremidades afectadas y no afectadas.

    Otras pruebas pueden medir la cantidad de transpiración en ambas extremidades. Diferentes resultados pueden indicar el síndrome de dolor regional complejo.

  • Radiografías. La pérdida de minerales en los huesos puede verse en una radiografía en estadios más avanzadas de la enfermedad.
  • Imágenes por resonancia magnética (RM). Las imágenes captadas por un dispositivo de imágenes por resonancia magnética (RM) pueden mostrar diferentes cambios en los tejidos.
April 12, 2014