A medida que envejeces, los huesos y el cartílago que forman la columna vertebral y el cuello se desgastan y desgarran gradualmente. Estos cambios pueden comprender:

  • Discos deshidratados. Los discos actúan como amortiguadores entre las vértebras de la columna vertebral. Hacia los 40 años, los discos vertebrales de la mayoría de las personas comienzan a deshidratarse y a encogerse, lo que crea mayor contacto de los huesos entre las vértebras.
  • Hernias de disco. La edad también afecta la parte externa de los discos vertebrales. A menudo aparecen grietas que causan una protuberancia o una hernia discal, lo que a veces puede ejercer presión en la médula espinal y en las raíces nerviosas.
  • Osteofitos. La degeneración discal a menudo causa que la columna vertebral produzca cantidades adicionales de hueso en un intento equivocado de fortalecer la columna vertebral. Estos osteofitos a veces pueden pinzar la médula espinal y las raíces nerviosas.
  • Ligamentos rígidos. Los ligamentos son cordones de tejido que conectan un hueso con otro. Los ligamentos de la columna vertebral pueden ponerse rígidos con la edad y hacer que el cuello sea menos flexible.
Nov. 18, 2015