Los problemas de erección, que también se denominan disfunción eréctil, son frecuentes en los hombres con diabetes, especialmente en aquellos con diabetes tipo 2. Los niveles elevados de glucosa en la sangre durante un período prolongado pueden dañar los nervios y los vasos sanguíneos. Estos daños causan problemas para desarrollar o mantener una erección que sea lo suficientemente firme para la actividad sexual.
La presión arterial alta y las enfermedad cardíaca también pueden causar disfunción eréctil. Estas afecciones son frecuentes en los hombres con diabetes. Si bien la edad puede contribuir a la disfunción eréctil, esta suele ocurrir a una edad temprana en los hombres con diabetes. Los hombres podrían detectar problemas de erección antes de recibir un diagnóstico de diabetes o de enfermedad cardíaca.
La vida con disfunción eréctil puede ser un verdadero desafío. Usted y su pareja pueden sentirse angustiados o decepcionados. Pero la disfunción eréctil se puede tratar. Tome medidas y vuelva a encarrilar su vida sexual.
Muchos hombres no desean hablar sobre la disfunción eréctil. Ni siquiera con un profesional de atención médica. Pero no debe sentir vergüenza. Busque ayuda. Una breve conversación puede hacer una gran diferencia. Esto es lo que puede hacer:
Existen muchas maneras de tratar la disfunción eréctil. Pregunte al profesional de atención médica si alguna de estas opciones podría ser beneficiosa para usted:
Dispositivo de erección por vacío. Este dispositivo, también conocido como bomba para el pene o bomba de vacío, es un cilindro hueco donde se introduce el pene. Usa una bomba para llevar sangre al pene y generar una erección.
Luego, se coloca una banda en la base del pene para mantener la erección una vez que se retira el cilindro. Este dispositivo manual o a batería es de bajo riesgo y fácil de usar.
Si una bomba para el pene es una buena opción para usted, el profesional de atención médica podría recetarle un modelo específico. De esa manera, puede asegurarse de que se adapte a sus necesidades y sea un dispositivo de buena calidad.
En lo que respecta a su salud, unos pocos cambios pueden marcar una gran diferencia. Pruebe estos consejos para mejorar su salud en general y la disfunción eréctil:
Deje de fumar. Fumar y otros consumos de tabaco estrechan los vasos sanguíneos. Por lo tanto, llega menos sangre al pene. Además, fumar reduce los niveles de óxido nítrico del organismo. El óxido nítrico envía señales al cuerpo para que la sangre fluya hacia el pene. Menos óxido nítrico significa menos flujo sanguíneo. Un menor flujo sanguíneo puede causar o empeorar la disfunción eréctil.
Si intentó dejar de fumar por su cuenta, pero no lo logró, no se rinda. Pida ayuda. Hay muchos métodos que ayudan a dejar de fumar, por ejemplo, tomar medicamentos.
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