Someterse a un trasplante autólogo de células madre implica:
- Tomar medicamentos para aumentar la cantidad de células madre en la sangre. Recibirás medicamentos que harán que aumente la cantidad de células madre y que vayan de la médula ósea hacia la sangre, donde se las podrá recolectar fácilmente.
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Filtrar las células madre de la sangre. Para la recolección de células madre, se inserta una aguja en una vena del brazo y se extrae sangre. Una máquina filtra las células madre y el resto de la sangre regresa a tu cuerpo.
Se agrega un conservante a tus células madre y luego se congelan y almacenan para su uso posterior.
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Someterse a altas dosis de tratamiento contra el cáncer (acondicionamiento). Durante el proceso de acondicionamiento, recibirás altas dosis de quimioterapia o terapia de radiación (a veces, de ambos tratamientos) para matar las células cancerosas. Los tratamientos que se te asignan dependen de tu enfermedad y de tu situación particular.
Los tratamientos contra el cáncer utilizados durante el proceso de acondicionamiento presentan un riesgo de efectos secundarios. Habla con el médico sobre lo que puedes esperar de tu tratamiento.
- Recibir una infusión de células madre. Tus células madre se infundirán en tu torrente sanguíneo, donde viajarán a la médula ósea y comenzarán a crear nuevas células sanguíneas.
Después del trasplante autólogo de células madre, permanecerás bajo cuidados médicos rigurosos. Te reunirás con el equipo de cuidados médicos frecuentemente para vigilar los efectos secundarios y para controlar la respuesta de tu cuerpo al trasplante.