A veces se considera que el aumento de la cintura es el precio de la edad. Para las mujeres, esto puede ser especialmente cierto cuando la grasa corporal tiende a desplazarse hacia el abdomen después de la menopausia.
Sin embargo, ese aumento de la grasa abdominal hace más que dificultar el cierre de sus pantalones favoritos. Las investigaciones demuestran que la grasa abdominal conlleva riesgos serios para la salud. No obstante, las amenazas que plantea la grasa abdominal pueden reducirse.
El peso de una persona depende, en gran medida, de los siguientes cuatro aspectos:
Las personas que regularmente comen y beben más calorías de las que gastan por día tienen más probabilidades de aumentar de peso, lo que incluye la grasa abdominal.
El envejecimiento también es un factor. Las personas pierden masa muscular cuando envejecen. Y el problema empeora en el caso de quienes no hacen actividad física. La pérdida de masa muscular disminuye la rapidez con la que el cuerpo utiliza las calorías. Esto puede hacer que sea más difícil mantener un peso saludable.
Muchas mujeres notan un aumento en la grasa abdominal a medida que envejecen, incluso aunque no aumenten de peso. Esto se debe probablemente a una disminución del nivel de estrógeno, ya que este parece influir en el lugar donde se distribuye la grasa en el cuerpo.
Los genes también pueden contribuir a las probabilidades de que una persona tenga sobrepeso u obesidad. También influye en dónde se almacena la grasa en el cuerpo.
El problema con la grasa abdominal es que no se limita a la capa de relleno justo por debajo de la piel. Esto se conoce como grasa subcutánea. La grasa abdominal también incluye grasa visceral, que se encuentra en la profundidad del interior del abdomen y rodea los órganos internos.
Independientemente del peso total de una persona, tener una gran cantidad de grasa abdominal aumenta el riesgo de lo siguiente:

La grasa subcutánea es la grasa del abdomen que puede sentir si se pellizca la piel y los tejidos sobrantes alrededor de la zona media. La grasa visceral es la grasa que se acumula en la parte profunda del abdomen, en el espacio que rodea los órganos. El exceso de grasa visceral está muy relacionado con un riesgo más alto para problemas graves de salud.
Para ver si la grasa abdominal es un problema, mida su cintura de la siguiente manera:
En el caso de las mujeres, una medida de cintura de más de 35 pulgadas (89 centímetros) indica una cantidad poco saludable de grasa abdominal y un mayor riesgo de problemas de salud. Aunque, en general, cuanto mayor sea la medida de la cintura, más serán los riesgos para la salud.
Puede fortalecer y tonificar los músculos abdominales con abdominales u otros ejercicios enfocados en el abdomen. No obstante, solo hacer estos ejercicios no eliminará la grasa abdominal. La buena noticia es que la grasa visceral responde a las mismas estrategias de dieta y ejercicio que pueden ayudarle a perder el exceso de peso en otras zonas y reducir la grasa corporal total. Pruebe con estos consejos:
Perder la grasa del vientre requiere esfuerzo y paciencia. Para perder la grasa adicional y evitar recuperarla, trate de bajar de peso de manera lenta y constante. Consulte con su profesional de atención médica para que le ayude a comenzar y a mantenerse en el buen camino.
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