A medida que envejece, las relaciones sexuales no son iguales que cuando tenía entre 20 y 30 años, pero igualmente pueden ser placenteras. A diferencia de lo que sugieren algunos mitos, las relaciones sexuales no son solo para los jóvenes. Muchas personas mayores siguen disfrutando de la sexualidad aún teniendo 80 años o más.
Una vida sexual saludable también es satisfactoria y buena para otros aspectos de la vida, como la salud física y la autoestima.
Los cambios en su cuerpo o estilo de vida pueden hacerlo sentir vulnerable o generarle incomodidad, sobre todo en lo que respecta al sexo.
Es posible que note cambios como los siguientes:
Es posible que le preocupen estos cambios. Sin embargo, recuerde que no significan el fin del disfrute sexual. Trabajar con los cambios en su cuerpo puede ayudarlo a tener una vida sexual sana y satisfactoria. Por ejemplo, podría tener que cambiar la rutina sexual e incluir una mayor estimulación que le permita lograr la excitación.
El bienestar sexual está estrechamente relacionado con la salud en general. La manera en que se siente, las enfermedades a largo plazo, los cambios relacionados con la edad o el uso de medicamentos pueden afectar su vida sexual.
La funcionalidad sexual puede verse alterada por determinadas cirugías y muchos medicamentos (como medicamentos para la presión arterial, antihistamínicos, antidepresivos y antiácidos).
También pueden afectar la salud sexual los cambios en el cuerpo, como cambios en los niveles de testosterona y esperma, daños en los nervios, pérdida ósea y muscular, y bajos niveles de hierro.
A esto también se suman las enfermedades preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y problemas en la próstata.
Pero no se rinda. Con su pareja, puede probar nuevas formas de tener intimidad según sus necesidades y capacidades.
Por ejemplo, si le preocupa tener relaciones sexuales después de haber sufrido un ataque cardíaco, hable con el profesional de atención médica sobre lo que le inquieta. Si el dolor por la artritis le causa problemas, pruebe con otras posiciones o pruebe aliviar el dolor de articulación con calor antes o después de tener relaciones sexuales.
Mantenga una actitud positiva y concéntrese en buscar formas de tener relaciones sexuales e intimidad que funcionen para usted y su pareja.
A cualquier edad, los problemas emocionales pueden afectar su sexualidad. En algunos casos, esto es bueno. Cuando tienen menos distracciones, más tiempo y privacidad, y no deben preocuparse por el embarazo, muchas parejas mayores informan que su vida sexual mejora.
Sin embargo, puede que otros adultos se sientan estresados por problemas de salud, inconvenientes económicos u otros cambios en el estilo de vida. Es posible que la depresión disminuya el deseo sexual. Si piensa que puede tener depresión, hable con el profesional de atención médica o con un consejero.
El sexo puede no ser lo mismo para usted o su pareja que lo que fue cuando eran más jóvenes. Pero el sexo y la intimidad pueden seguir siendo una parte gratificante de su vida. Aquí hay algunos consejos para mantener una vida sexual sana y placentera:
Expanda su definición de sexo. Las relaciones sexuales son solo una forma de tener una vida sexual satisfactoria. Tocar, besar y otros contactos íntimos pueden ser gratificantes para usted y su pareja.
A medida que envejece, usted y su pareja pueden tener diferentes capacidades y necesidades sexuales. Estén abiertos a encontrar nuevas formas de disfrutar del contacto sexual y la intimidad.
Cambie la rutina. Los cambios simples pueden mejorar su vida sexual. Cambie la hora del día en que tiene relaciones sexuales. En vez de hacerlo al final de un largo día, intente por la mañana, cuando está descansado luego de una buena noche de sueño y los niveles de testosterona probablemente sean más altos.
Debido a que puede tomar más tiempo que usted o su pareja se exciten, dedique más tiempo al romance. Intente una nueva posición sexual o busque otras formas de conectar romántica y sexualmente.
No se rinda con el romance. Si ha perdido a s pareja, puede ser difícil imaginar el comienzo de otra relación, pero socializar vale la pena para muchas personas mayores solteras. Nadie supera la necesidad de cercanía emocional e intimidad.
Si comienza una relación íntima con una nueva pareja, use un preservativo. Muchos adultos mayores no saben que todavía corren el riesgo de contraer infecciones de trasmisión sexual, como el herpes y la gonorrea.
Un último consejo para mantener una vida sexual saludable: cuídese y manténgase tan saludable como pueda.
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