La naturaleza se encarga de la mayoría de los aspectos del trabajo de parto, pero a veces necesita un empujón. Los profesionales de atención médica pueden decidir que es mejor para algunas personas dar a luz antes de que el trabajo de parto empiece por sí solo. En ese momento, podrían sugerir inducir el trabajo de parto.
La inducción del trabajo de parto, también conocida como parto inducido, consiste en hacer que el útero se contraiga antes de que el trabajo de parto comience por sí solo. A veces, se utiliza para lograr un parto vaginal. La razón principal para inducir el trabajo de parto es cuando existe preocupación por su salud o la de su bebé.
El equipo de atención médica puede sugerir la inducción del trabajo de parto si presenta lo siguiente:
Otras razones para inducir el trabajo de parto incluyen las siguientes:
A veces, inducir el trabajo de parto es la mejor opción. Especialmente cuando hay alguna inquietud sobre su salud o la del bebé. También aplica si el embarazo continúa dos semanas después de la fecha prevista de parto.
¿Por qué es un problema si se atrasa dos semanas? Cuando el embarazo dura más de 42 semanas, puede haber menos líquido amniótico alrededor del bebé. Además, existe un mayor riesgo de tener un bebé más grande que el tamaño promedio. Esto se conoce como macrosomía fetal. Puede derivar en traumatismo para el bebé durante el parto.
También existe un mayor riesgo de cesárea, muerte fetal dentro del útero y de que el bebé aspire sus propios desechos, lo que se conoce como aspiración de meconio.
La inducción electiva es pedir la inducción del parto cuando no existe una necesidad médica. Las personas que viven lejos de un hospital o centro de maternidad podrían optar por este tipo de inducción. También aquellas con antecedentes médicos de partos rápidos. Para dichas personas, programar una inducción electiva podría ser útil para evitar dar a luz sin ayuda médica.
Antes de una inducción electiva, un profesional de atención médica se asegura de que la edad gestacional del bebé sea de, al menos, 39 semanas. Esto disminuye el riesgo de que el bebé tenga problemas de salud.
Las mujeres con embarazos de bajo riesgo pueden elegir la inducción del trabajo en la semana 39 o 40. Las investigaciones muestran que la inducción del parto durante este tiempo disminuye varios riesgos. Los riesgos incluyen muerte fetal dentro del útero, dar a luz a un bebé grande y tener presión arterial alta durante el embarazo. Es importante que usted y el profesional de atención médica estén de acuerdo en inducir el parto en la semana 39 o 40.
Es probable que no.
No existe evidencia de que haya algo que pueda hacer para comenzar con el trabajo de parto. Ni hacer ejercicio ni tener relaciones sexuales lo induce. No use plantas aromáticas. Puede que le hagan daño al bebé.
La inducción del parto no es la mejor opción para todo el mundo. Podría no ser una opción si le hicieron una cesárea con un corte vertical o una cirugía importante en el útero. Tampoco podría ser recomendable si presenta placenta previa, que es cuando la placenta bloquea el cuello del útero, o si hay prolapso del cordón umbilical, o sea que el cordón desciende por la vagina antes que el bebé.
Otro motivo para no inducir el parto es si el bebé está en determinadas posiciones en el útero. Estas incluyen estar en una presentación podálica, que es una presentación de glúteos, o estar de costado.
La inducción del parto conlleva riesgos, como los siguientes:
La inducción del parto es una decisión seria. Hable con el profesional de atención médica para decidir lo que es mejor para usted y el bebé.
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