Los niños aprenden a hablar a su propio ritmo. El desarrollo del lenguaje, es decir, la forma en que el niño aprende a hablar, no sigue un calendario estricto. Lo mismo ocurre con las habilidades lingüísticas de un niño, es decir, su capacidad de comunicarse.
Los indicadores, conocidos como hitos, pueden servir de guía para evaluar lo bien que un niño está aprendiendo a hablar. Estos hitos ayudan a los profesionales de atención médica a saber cuándo un niño puede necesitar alguna ayuda.
A los tres meses, su hijo podría hacer lo siguiente:
A los seis meses, su hijo podría hacer lo siguiente:
A los 12 meses, su hijo podría hacer lo siguiente:
A los 18 meses, su hijo podría hacer lo siguiente:
A los 24 meses, su hijo podría hacer lo siguiente:
A partir de los 24 meses, el lenguaje de los bebés se desarrolla más rápidamente que antes.
Hable con el profesional de atención médica de su hijo si le preocupa que el niño tenga un retraso del habla. El retraso del habla puede suceder por muchas razones. Entre ellos, se incluyen la pérdida auditiva y otros problemas del desarrollo. El profesional de atención médica de su hijo podría remitirle a un audiólogo, que es un especialista en audición, o a un patólogo del habla y del lenguaje, que es un médico especializado en estos aspectos.
Si su hijo es bilingüe, es decir, escucha o habla dos idiomas, un patólogo bilingüe del habla y del lenguaje puede evaluar al niño en ambos idiomas.
Hable con su hijo para ayudarle a hablar. Háblele sobre lo que están haciendo y adónde irán. Cante canciones, lea cuentos y cuente con su hijo. Enséñele a imitar acciones que usted haga, como aplaudir, y a hacer sonidos de animales.
Muéstrele que le alegra cuando habla. Repita los sonidos que hace. Hablarle a veces como si fuera un bebé está bien. Pero tenga presente que su hijo aprende a hablar imitándole.
ART-20045163