Acaba de alimentar a su bebé con leche materna o de fórmula e inmediatamente regurgita prácticamente todo lo que tomó. ¿Es normal la regurgitación? Infórmese más acerca de la regurgitación y qué puede hacer al respecto.
La regurgitación es común en los bebés. Durante los primeros tres meses de vida, aproximadamente la mitad de los bebés la presentan. El alimento regresa desde el estómago del bebé a través del mismo conducto que transporta la comida hacia el estómago, llamado esófago. Esta afección se conoce como reflujo gastroesofágico, reflujo infantil o reflujo ácido del lactante.
Un músculo ubicado entre el esófago y el estómago mantiene el alimento dentro del estómago. Este músculo se llama esfínter esofágico inferior. Hasta que este músculo madura completamente, el bebé puede presentar regurgitación. Esto ocurre principalmente cuando el estómago está lleno.

Si el músculo entre el esófago y el estómago se relaja cuando el estómago está lleno, la comida podría subir por el esófago del bebé. Este músculo se llama esfínter esofágico inferior.
En ocasiones puede resultar difícil distinguir la diferencia. Por lo general, la regurgitación es el flujo suave de alimento desde el estómago del bebé hacia la boca. El bebé también puede eructar. El vómito puede ocurrir junto con la regurgitación, pero se expulsa con fuerza. Sale proyectado por la boca, en lugar de salir de manera suave o gradual.
A menudo, la regurgitación no afecta el crecimiento del bebé. ¿Parece su bebé estar bien? ¿Come y aumenta de peso su bebé? Entonces, no hay nada de qué preocuparse.
Tenga en cuenta que, al observar la cantidad de regurgitación de su bebé basándose en el tamaño de la mancha, es fácil pensar que es mayor de lo que realmente es. A menudo, los bebés solo regurgitan uno o dos tragos de leche materna o fórmula.
La mayoría de los bebés deja de regurgitar cuando llega a los 12 meses.
Pruebe estos consejos:
Aunque su bebé regurgite, acuéstelo siempre boca arriba para dormir. Esto reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. No coloque a su bebé a dormir boca abajo para intentar evitar la regurgitación.
Ciertos síntomas pueden indicar una afección subyacente o algo más grave que simplemente regurgitar. Póngase en contacto con el profesional de atención médica de su bebé si ocurre algo de lo siguiente con su bebé:
El tratamiento depende de la causa por la que su bebé regurgita. Puede haber formas de alimentación que ayuden. En algunos casos, un profesional de atención médica puede recetar medicamentos para tratar el reflujo.
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