¿De verdad solo tiene que caminar para mejorar su salud? ¡Claro que sí! Comience hoy mismo.
La actividad física no tiene que ser complicada. Algo tan sencillo como un paseo diario a paso ligero puede ayudarle a llevar una vida más saludable.
Por ejemplo, caminar a paso ligero con regularidad puede ayudarle a lograr lo siguiente:
Cuanto más rápido, más lejos y con más frecuencia camine, mayores serán los beneficios. Por ejemplo, puede comenzar como un caminante promedio, y luego trabajar para caminar más rápido y caminar una milla (1,60 km) en una cantidad de tiempo más corta que un caminante promedio, similar a los caminantes de potencia. Esta puede ser una gran manera de realizar actividad aeróbica, mejorar la salud del corazón y aumentar su resistencia mientras quema calorías.
También puede alternar periodos de caminata rápida con caminatas tranquilas. Este tipo de entrenamiento por intervalos tiene muchos beneficios, como mejorar el estado cardiovascular y quemar más calorías que la marcha normal. Y el entrenamiento por intervalos puede realizarse en menos tiempo que la caminata regular.
Convertir su caminata normal en una caminata deportiva requiere de buena postura y movimientos firmes. Idealmente, esta es su postura cuando camina:

Una caminata deportiva requiere de buena postura y movimientos firmes.
Cuando comience su rutina de caminata, recuerde lo siguiente:
Consiga el equipo adecuado. Elija un calzado con una plantilla ortopédica adecuada, un tacón firme y suelas gruesas y flexibles para amortiguar los pies y absorber los impactos.
Lleve ropa cómoda y holgada, al igual que un equipo adecuado para todo tipo de clima, por ejemplo, capas de ropa si está fresco. Procure llevar telas que absorban la humedad, lo que lo mantendrá más cómodo. Si camina al aire libre cuando está oscuro, use colores brillantes o una cinta reflectante para que lo vean. Lleve protector solar, un sombrero y gafas de sol si va a salir durante el día.
Algunas personas optan por un rastreador de actividad, una aplicación o un podómetro. Pueden ser útiles para controlar el tiempo, la distancia, la frecuencia cardíaca y las calorías.
Elija su dirección cuidadosamente. Si va a caminar al aire libre, evite los caminos con aceras agrietadas, baches, ramas bajas o césped irregular.
Si el clima no es adecuado para caminar, considere hacerlo en un centro comercial que ofrezca horarios abiertos para caminantes.
Para la mayoría de los adultos sanos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda estas pautas de ejercicio:
Como meta general, procure hacer al menos 30 minutos de actividad física al día. Si no puede dedicar tanto tiempo, intente realizar varias sesiones cortas de actividad durante el día. Cualquier cantidad de actividad es mejor que ninguna. Incluso las pequeñas cantidades de actividad física son útiles, y la actividad acumulada a lo largo del día se suma para proporcionar beneficios para la salud.
Recuerde que está bien comenzar lentamente, en especial si no ha estado haciendo ejercicio con regularidad. Puede comenzar con cinco minutos al día la primera semana y luego aumentar el tiempo 5 minutos cada semana hasta llegar por lo menos a 30 minutos.
Para obtener incluso más beneficios para la salud, intente hacer al menos 60 minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana.
Llevar un registro de cuántos pasos da, de la distancia que camina y de cuánto tiempo le toma, puede ayudarle a ver dónde comenzó y servirle como fuente de inspiración. Piense en lo bien que se sentirá cuando vea cuántas millas ha caminado cada semana, mes o año.
Intente usar un rastreador de actividad, una aplicación o un podómetro para calcular los pasos y la distancia. O registre estos números en un diario de caminatas.
Comenzar un programa de caminata implica iniciativa. Cumplirlo requiere compromiso. Para mantener la motivación, haga lo siguiente:
Prepárese para lograrlo. Comience con una meta simple, como “Caminaré entre 5 y 10 minutos durante la pausa del almuerzo”. Una vez que la caminata de entre 5 y 10 minutos se convierta en un hábito, establezca una nueva meta, como “Caminaré durante 20 minutos después del trabajo”.
Encuentre horarios específicos para las caminatas. Pronto podría alcanzar metas que antes parecían imposibles.
Después de dar ese primer paso, estará en camino a un destino importante: una mejor salud.
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