La baja autoestima puede afectar casi todos los aspectos de la vida. Puede tener repercusión en las relaciones, el trabajo y la salud. Sin embargo, puede aumentar su autoestima si sigue algunos consejos de asesoramiento en salud mental.
Considere seguir estos pasos, basados en la terapia cognitivo conductual.
Piense en las situaciones que parecen bajar su autoestima. Estas son algunas situaciones comunes que podrían provocar esto:
Una vez que sepa qué situaciones afectan su autoestima, preste atención a sus pensamientos al respecto. Esto incluye el diálogo interno, que es lo que se dice a sí mismo, y cómo ve las situaciones.
Sus pensamientos y creencias podrían ser positivos, negativos o neutrales. Podrían ser racionales, basados en la razón o en los hechos, o podrían ser irracionales, basados en ideas falsas.
Pregúntese si esas creencias son verdaderas. ¿Hablaría de ellas con un amigo? Si no hablaría de ellas con otra persona, tampoco lo haga consigo mismo.
Sus pensamientos iniciales podrían no ser la única manera de considerar una situación. Pregúntese si su visión se corresponde con los hechos y la lógica o si existe otra explicación.
Tenga presente que puede ser difícil reconocer errores en su forma de pensar. Los pensamientos y las creencias que tenemos desde hace mucho tiempo pueden parecer hechos, aunque sean opiniones.
También note si tiene los siguientes patrones de pensamiento que desgastan la autoestima:
Ahora reemplace sus pensamientos negativos o incorrectos con otros que sean positivos y reales. Pruebe estas estrategias:
También podría intentar seguir estos pasos, basados en la terapia de aceptación y de compromiso.
Piense nuevamente en las circunstancias o situaciones que parecen bajar su autoestima. Luego, preste atención a los pensamientos que tiene sobre ellas.
Repita muchas veces sus pensamientos negativos. El objetivo es tomar distancia de las creencias y los pensamientos automáticos para observarlos. En lugar de intentar cambiarlos, aléjese de ellos. Dese cuenta de que no son más que palabras.
En lugar de resistirse o sentirse abrumado por los pensamientos o sentimientos negativos, acéptelos. No tienen por qué gustarle. Solo permítase sentirlos.
No es necesario controlar ni cambiar los pensamientos negativos, así como tampoco actuar de acuerdo con ellos. Intente disminuir el poder que tienen sobre su comportamiento.
Estos pasos pueden parecer extraños al principio. Sin embargo, se volverán más fáciles con la práctica. Reconocer los pensamientos y las creencias que contribuyen a que tenga una baja autoestima le permite cambiar la manera de percibirlos. Esto le ayudará a aceptar su valor como persona. A medida que aumenta su autoestima, es probable que también aumente la confianza y la sensación de bienestar.
Además de estas sugerencias, recuerde que merece un cuidado especial. Asegúrese de hacer lo siguiente:
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