¿Sabía que las uñas pueden darle información importante sobre su salud? Continúe leyendo para informarse sobre la manera en que los cambios en el aspecto de las uñas podrían indicar problemas médicos que no debería ignorar. Si nota estos cambios, programe una cita con el equipo de atención médica.
Esto sucede cuando aparecen pequeñas depresiones o hendiduras redondeadas en las uñas. Es común en las personas con trastornos de la piel, como psoriasis y eccema. Las uñas picadas también pueden estar relacionadas con la alopecia areata, que es una enfermedad autoinmunitaria que causa caída del pelo.

La acropaquia causa que las puntas de los dedos se agranden y las uñas se curven por encima de ellas. Suele desarrollarse a lo largo de varios años.
La acropaquia puede ser causada por lo siguiente:

Las uñas en cuchara son uñas delgadas cuyos bordes se curvan hacia arriba. Esta afección también se llama coiloniquia.
Suelen ser un síntoma de anemia por deficiencia de hierro. O bien, pueden deberse a la hemocromatosis, un problema hepático. En las personas con esa afección, el cuerpo absorbe demasiado hierro de la sangre.

En la afección conocida como uñas de Terry, la mayoría de las uñas se ven blancas, salvo por una delgada banda roja o rosa en la punta.
Las uñas de Terry a veces se desarrollan a causa del envejecimiento. Pero en otros casos, puede ser síntoma de una enfermedad grave, como problemas hepáticos, insuficiencia cardíaca congestiva o diabetes.

Las líneas de Beau son surcos trasversales en las uñas. Pueden aparecer cuando el crecimiento de la uña se detiene temporalmente debido a una lesión o enfermedad.
Estas son algunas de las causas de las líneas de Beau:

La onicólisis es una afección en la que las uñas se aflojan y se separan del lecho ungueal. La parte separada de la uña se vuelve blanquecina con un tinte blanco, amarillo o verde.
En ocasiones, el desprendimiento de las uñas se debe a una lesión o a una infección. En otros casos, la separación de las uñas es una reacción a un medicamento o a un producto de consumo, como fortalecedores o adhesivos para uñas. La enfermedad de la tiroides y la psoriasis, una enfermedad cutánea que causa un sarpullido con manchas escamosas que pican, también pueden derivar en la separación de las uñas.

Con el síndrome de las uñas amarillas, las uñas se engrosan y crecen más despacio, lo que hace que adquieran un color amarillento.
Es posible que las uñas afectadas por este síndrome no tengan cutícula y se despeguen del lecho ungueal en algunas partes. El síndrome de las uñas amarillas puede ser síntoma de una enfermedad pulmonar, como la bronquitis crónica. También puede estar relacionado con la linfedema, una afección que se caracteriza por la hinchazón de las manos, los brazos, los pies y las piernas.

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