Una herida punzante, como la que se presenta al pisar un clavo, no suele causar mucho sangrado. Sin embargo, estas heridas a menudo son profundas y pueden ser peligrosas debido al riesgo de infección.
Las medidas para cuidar una herida por punción son las siguientes:
Busque ayuda médica inmediatamente si la herida tiene estas características:
Busque atención médica si la herida muestra signos de infección, como los siguientes:
Si no recibió una vacuna contra el tétanos en los últimos cinco años y la herida es profunda o está sucia, el profesional de atención médica puede recomendarle un refuerzo. Debe recibir la dosis de refuerzo en el plazo de 48 horas después de que se presentó la herida.
Si la herida fue ocasionada por un gato o un perro, trate de confirmar si tiene la vacuna antirrábica al día. Si la causó un animal salvaje, pregunte al médico qué animales son más propensos a transmitir la rabia.
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