La cirugía puede ofrecer una solución a largo plazo a mujeres que padecen incontinencia urinaria por esfuerzo y los otros tratamientos no funcionan. Infórmese sobre las opciones de cirugía.

La incontinencia urinaria por esfuerzo es la pérdida del control de la vejiga cuando se ejerce presión sobre esta al toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar algo pesado.

En general, la incontinencia por esfuerzo se puede tratar con una serie de tratamientos conservadores. Estos incluyen cambios en el estilo de vida, ejercicios, pérdida de peso o la inserción de dispositivos en la vagina para sostener la vejiga. Si estas opciones no dan resultado, la cirugía puede ser una alternativa para aquellas mujeres en las que la incontinencia resulta un problema.

Aunque la cirugía presenta un mayor riesgo de generar complicaciones que otras terapias, puede ofrecer una solución a largo plazo. Encontrar el tratamiento quirúrgico más adecuado para la incontinencia por esfuerzo dependerá de los riesgos y beneficios de cada procedimiento, y de las necesidades específicas de tratamiento y salud.

Objetivo del tratamiento

Si tiene incontinencia por esfuerzo, la presión sobre la vejiga afecta el funcionamiento de la uretra y el cuello de la vejiga. La uretra es el conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior. El cuello de la vejiga es la parte que une la uretra con la vejiga. Un grupo de músculos llamado esfínter uretral externo cierra la uretra para controlar la salida de orina.

El objetivo del tratamiento quirúrgico es generar un sostén para la uretra y el cuello de la vejiga. Este sostén adicional ayuda a mantener la uretra cerrada cuando ejerce presión, para que no pierda orina.

Posibles riesgos

Como cualquier cirugía, la cirugía para la incontinencia urinaria conlleva riesgos. Aunque son poco comunes, las posibles complicaciones incluyen las siguientes:

  • Dificultad temporal para orinar
  • Dificultad temporal para vaciar la vejiga (retención urinaria)
  • Desarrollo de vejiga hiperactiva
  • Infección de las vías urinarias
  • Infección de la herida
  • Dolor o dificultad para tener relaciones sexuales
  • Material quirúrgico que sobresale dentro de la vagina
  • Dolor en la ingle

Hable con el profesional de atención médica y el cirujano sobre los posibles riesgos y beneficios de las opciones quirúrgicas.

Otros aspectos que se deben considerar

Antes de decidir someterse a una cirugía, considere los siguientes aspectos:

  • Obtenga un diagnóstico preciso. Los distintos tipos de incontinencia necesitan terapias diferentes. El profesional de atención médica podría remitirlo a un especialista en incontinencia (uroginecólogo o urólogo) para que le haga otras pruebas de diagnóstico.
  • Entienda que la cirugía solo corrige el problema para la que fue diseñada. La cirugía para tratar la incontinencia por esfuerzo no trata la necesidad súbita y urgente de orinar (vejiga hiperactiva). Si tiene incontinencia mixta, una mezcla de incontinencia por esfuerzo y vejiga hiperactiva, es probable que necesite otros tratamientos.
  • Piense en sus planes para tener hijos. El médico puede recomendar que espere para la cirugía hasta concluir con la crianza de los hijos. El esfuerzo que generan el embarazo y el parto en la vejiga, la uretra y los tejidos de sostén podría revertir los beneficios de la reparación quirúrgica.

Cabestrillos

En el procedimiento más común se usa un cabestrillo para sostener la uretra o el cuello de la vejiga. Por lo general, el cabestrillo está hecho de un material sintético o de una tira de su propio tejido corporal.

Su cirujano le hablará sobre los beneficios y los riesgos de diferentes materiales quirúrgicos y los distintos enfoques para la colocación de un cabestrillo. Aunque es poco frecuente, una malla sintética puede descomponerse.

El tiempo de recuperación variará según los diferentes procedimientos. El cirujano podría recomendar de 2 a 6 semanas de recuperación antes de reanudar las actividades diarias regulares. También recibirá instrucciones sobre cuándo puede reanudar la actividad física y las relaciones sexuales.

Cabestrillos sin tensión

Un cabestrillo sin tensión es una malla que generalmente está hecha de un material sintético llamado polipropileno. Para sostener la uretra, el cabestrillo funciona como una hamaca y los tejidos corporales, en lugar de los puntos, lo mantienen en posición. Durante el proceso de recuperación, se forma tejido cicatrizante alrededor de la malla para evitar que se mueva.

En el procedimiento de cabestrillo sin tensión, el cirujano probablemente recomiende llevar a cabo uno de los tres enfoques siguientes:

  • Procedimientos retropúbicos. El cirujano hace una pequeña incisión (corte) en la vagina para acceder a la uretra. También hace dos incisiones pequeñas por encima del hueso púbico, a la derecha y a la izquierda del centro. Con una aguja, pasa cada extremo del cabestrillo desde la vagina hasta el abdomen. El tejido blando se mantiene en posición a lo largo de todo el cabestrillo. Los puntos absorbibles cierran la incisión vaginal y las incisiones en la piel pueden sellarse con pegamento o con puntos.
  • Procedimiento transobturador. El cirujano hace una pequeña incisión en la vagina y pequeñas incisiones en la ingle derecha e izquierda. El procedimiento quirúrgico es similar al enfoque retropúbico, pero la malla pasa a través de los músculos de la ingle en lugar de la pared abdominal.

Ambos procedimientos con cabestrillo son seguros y eficaces. Sin embargo, el cabestrillo transobturador puede no funcionar bien si necesita otros procesos para solucionar problemas del suelo pélvico.

Otro cabestrillo sin tensión es el procedimiento de miniincisión única. El cirujano hace un único corte pequeño en la vagina. Una pequeña hamaca de malla queda suspendida de los tejidos de la zona pélvica. El cirujano tiene especial cuidado para evitar los músculos de la ingle. Los resultados del procedimiento de miniincisión única suelen ser menos eficaces. Se necesita más investigación para determinar la seguridad y eficacia de este método.

Cabestrillos convencionales

Un cabestrillo convencional usa tejido de su propio cuerpo para sostener el cuello de la vejiga. El cirujano extrae el tejido para hacer el cabestrillo del abdomen o muslo de la paciente. Después, hace una incisión en la vagina para colocar el cabestrillo debajo de la uretra en el cuello de la vejiga. A partir de una incisión en el abdomen, cose cada extremo del cabestrillo en la pared abdominal.

Un cabestrillo convencional normalmente requiere una incisión más grande que el cabestrillo sin tensión. Es posible que necesite pasar la noche en el hospital y, por lo general, el período de recuperación es más largo. También es posible que necesite una sonda temporal después de la cirugía mientras se recupera.

Este procedimiento se asocia con un mayor riesgo de tener dificultades para vaciar la vejiga. Por lo tanto, generalmente se reserva para las mujeres que se han sometido a otro procedimiento para la incontinencia, pero que aún tienen incontinencia urinaria.

Cabestrillo retropúbico

Cabestrillo retropúbico

Durante un procedimiento de cabestrillo retropúbico, el cirujano hace un pequeño corte en la vagina y usa una aguja para pasar cada extremo del cabestrillo desde la vagina hasta el abdomen. El tejido blando se mantiene en posición a lo largo de todo el cabestrillo.

Cabestrillo transobturador

Cabestrillo transobturador

Durante un procedimiento de cabestrillo transobturador, un cirujano hace un pequeño corte en la vagina y dos pequeños cortes en los músculos de la ingle de cada lado. Con una aguja, el cirujano guía cada extremo de la malla desde la vagina hasta los músculos de la ingle. La malla forma un cabestrillo para sujetar la uretra, el conducto por el que la orina sale del organismo. El tejido blando se mantiene en posición a lo largo de todo el cabestrillo.

Procedimientos de suspensión

Los procedimientos de suspensión generan un sostén para la uretra o el cuello de la vejiga porque elevan los tejidos que rodean la uretra hacia las estructuras de la pelvis.

La técnica más común es el procedimiento de Burch. El cirujano sutura un extremo del hilo quirúrgico en la pared externa de la vagina y el otro extremo en ligamentos próximos a la parte superior del hueso pélvico. Estos puntos o suturas básicamente hacen que la vagina quede suspendida del ligamento pélvico. Cuando las suturas se tensan, la vagina se eleva para sostener el cuello de la vejiga por la parte de abajo.

Los procedimientos de suspensión se hacen a través de una incisión en la parte inferior del abdomen o a través de varias incisiones pequeñas, lo que se conoce como cirugía laparoscópica. En un procedimiento laparoscópico, el cirujano utiliza una cámara de video e instrumentos muy pequeños conectados a sondas. Por lo general, la cirugía laparoscópica tiene un período de recuperación más corto, pero no es tan eficaz como una cirugía abierta.

Suspensión del cuello de la vejiga

Suspensión del cuello de la vejiga

El procedimiento de Burch, la cirugía de suspensión más común, aporta mayor resistencia al cuello de la vejiga y a la uretra, lo que reduce el riesgo de incontinencia de esfuerzo. En esta versión del procedimiento, la cirugía consiste en colocar suturas en el tejido vaginal próximo al cuello de la vejiga (donde se unen la vejiga y la uretra) y fijarlas a los ligamentos cercanos al pubis.

Dé un paso a la vez

Encontrar una solución eficaz para la incontinencia urinaria por esfuerzo puede llevar tiempo y varios pasos que seguir. Si ningún tratamiento conservador le da resultado, pregúntele al médico si una cirugía podría ser útil.

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