Una obstrucción ureteral es la obstrucción de uno o de los dos uréteres, o conductos, que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga. La obstrucción ureteral tiene cura. Sin embargo, si no se trata, los síntomas pueden pasar rápidamente de leves (dolor, fiebre e infección) a graves (pérdida de la función renal, septicemia y muerte).
La obstrucción ureteral es bastante común. Debido a que se puede tratar, las complicaciones graves son poco frecuentes.

El sistema urinario consiste en los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. El sistema urinario elimina los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones se encuentran en la parte posterior del abdomen superior. Se encargan de filtrar los desechos y el líquido que están presentes en la sangre y de producir la orina. La orina va de los riñones a la vejiga a través de los uréteres, que son unos conductos estrechos. La vejiga almacena la orina hasta que es momento de orinar. La orina sale del cuerpo a través de la uretra, que es un conducto pequeño.

El sistema urinario comprende los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. El sistema urinario se encarga de eliminar los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones se encuentran detrás de la parte superior del abdomen. Filtran los desechos y el líquido que están presentes en la sangre y producen la orina. La orina va desde los riñones a la vejiga a través de conductos estrechos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta que sea el momento de orinar. La orina sale del cuerpo a través de un pequeño conducto llamado uretra.
Es posible que la obstrucción ureteral no ocasione signos ni síntomas. Los signos y síntomas dependen del lugar donde se produzca la obstrucción, si es parcial o completa, de la rapidez con la que se desarrolle y si afecta a un riñón o a ambos.
Estos son algunos de los signos y síntomas:
Programe una cita con el profesional de atención médica si tiene signos y síntomas que le preocupan.
Busque atención médica si presenta alguno de los siguientes síntomas:
Los distintos tipos de obstrucción ureteral tienen distintas causas, algunas de las cuales son congénitas, es decir, se presentan en el nacimiento. Entre estas, se encuentran las siguientes:

Un uréter doble consiste en la formación de dos uréteres en el mismo riñón. Un ureterocele es una pequeña hernia en el uréter, generalmente en el extremo más próximo a la vejiga. Ambas afecciones pueden derivar en una obstrucción ureteral.
Varias causas dentro (intrínsecas) o fuera (extrínsecas) del uréter pueden derivar en una obstrucción ureteral. Algunas de ellas son las siguientes:
Ciertas afecciones presentes al nacer pueden aumentar el riesgo de tener obstrucción ureteral. Tener cálculos renales o cálculos en la vejiga también podría aumentar el riesgo de que uno de los uréteres se bloquee. Los coágulos de sangre, los tumores, el crecimiento de ciertos tejidos y los ganglios linfáticos agrandados también podrían ser factores en el desarrollo de esta afección.
La obstrucción uretral puede causar infecciones en las vías urinarias y daños en el riñón, que pueden ser irreversibles.