Si, según los signos y síntomas, el médico sospecha que su hija tiene el síndrome de Turner, se hará una prueba de laboratorio para analizar los cromosomas de su hija. Para la prueba, se toma una muestra de sangre. A veces, el médico también puede solicitar un raspado de mejillas (raspado bucal) o una muestra de piel. A través del análisis cromosómico se determina si falta un cromosoma X o si hay un cambio en uno de los cromosomas X.
A veces, se hace un diagnóstico durante el desarrollo del feto. Ciertas características de una ecografía pueden suscitar la sospecha de que su bebé tenga síndrome de Turner u otra afección genética que afecte su desarrollo en el útero.
Los análisis prenatales de detección que evalúan el ADN del bebé en la sangre de la madre (examen prenatal de detección de ADN fetal libre o análisis prenatal de detección no invasivo) también pueden indicar que hay más riesgo de síndrome de Turner. Sin embargo, se recomienda un análisis de cariotipo durante el embarazo o después del parto para confirmar el diagnóstico.
Si hay una sospecha de síndrome de Turner antes del nacimiento (prenatal), el especialista en embarazo y trabajo de parto (obstetra) puede preguntarle si le interesa someterse a otras pruebas para establecer un diagnóstico antes del nacimiento de su bebé. Para detectar el síndrome de Turner, puede someterse a uno de los dos siguientes procedimientos prenatales:
Analice los beneficios y los riesgos de los análisis prenatales con el médico.
Dado que los síntomas y las complicaciones varían, los tratamientos se adaptan a los problemas específicos de cada persona. La evaluación y el control de los problemas médicos o de salud mental asociados al síndrome de Turner a lo largo de la vida pueden ayudar a abordar los problemas de forma temprana.
Los tratamientos principales para casi todas las niñas y mujeres con el síndrome de Turner comprenden terapias hormonales:
Otros tratamientos se adaptan a problemas concretos, según sea necesario. Hacer controles regulares ha demostrado mejorar sustancialmente la salud y la calidad de vida de las niñas y mujeres con síndrome de Turner.
Es importante ayudar a su hija a prepararse para la transición de la atención médica con el pediatra a la atención médica y de salud mental para adultos. Un médico de cabecera puede ayudar a continuar la coordinación del cuidado médico entre varios especialistas a lo largo de la vida.
Debido a que el síndrome de Turner puede causar problemas de desarrollo y complicaciones médicas, es posible que participen varios especialistas para hacer exámenes de detección de afecciones específicas, establecer el diagnóstico, recomendar tratamientos y brindar atención médica.
La conformación de los equipos puede cambiar a medida que cambien las necesidades a lo largo de la vida. Los especialistas del equipo de atención médica pueden ser algunos, o incluso todos, estos profesionales, y también otros según sea necesario:
Solo un pequeño porcentaje de mujeres que tienen el síndrome de Turner pueden quedar encinta sin un tratamiento para la fertilidad. Aquellas que pueden quedar encinta tienen probabilidades de presentar insuficiencia ovárica y, por lo tanto, infertilidad a una edad temprana durante la adultez. Por lo tanto, es importante hablar con el profesional de atención médica sobre sus objetivos reproductivos.
Algunas mujeres que tienen el síndrome de Turner pueden lograr un embarazo mediante la donación de un óvulo o de un embrión. El endocrinólogo reproductivo puede analizar opciones y ayudar a evaluar las oportunidades de éxito.
En la mayoría de los casos, las mujeres con el síndrome de Turner tienen embarazos de alto riesgo. Antes del embarazo, es importante analizar esos riesgos con un médico obstetra especializado en casos de alto riesgo (un especialista en medicina materno fetal que se concentra en embarazos de alto riesgo) o un endocrinólogo reproductivo.
La manera en que se entera de que su hija tiene el síndrome de Turner puede variar.
Es importante que lleve a su hija a todas las consultas de control del niño sano y a los controles anuales programadas con regularidad durante toda la infancia. Estas visitas son una oportunidad para que el médico mida la estatura, detecte retrasos en el crecimiento previsto e identifique otros problemas de desarrollo físico.
El médico puede hacer preguntas como las siguientes:
Si el médico de cabecera o pediatra cree que su hija presenta signos o síntomas del síndrome de Turner y sugiere que se hagan pruebas de diagnóstico, es recomendable que le pregunte lo siguiente:
La Turner Syndrome Society of the United States (Sociedad del Síndrome de Turner de los Estados Unidos) y otras organizaciones ofrecen materiales educativos, recursos para las familias e información sobre grupos de apoyo. Los grupos para padres y madres brindan una oportunidad para intercambiar ideas, desarrollar estrategias de afrontamiento y localizar recursos.
Los grupos de pares para niñas con síndrome de Turner pueden ayudar a reforzar la autoestima y proporcionar una red social de personas que entienden cómo se vive con el síndrome de Turner.