La amigdalitis es la hinchazón e irritación, o inflamación, de las amígdalas. Las amígdalas son dos masas de tejido de forma ovalada situadas en la parte posterior de la garganta. Hay una amígdala a cada lado.
La amigdalitis se presenta sobre todo en niños y adolescentes. La mayoría de los casos de amigdalitis se deben a una infección por un virus común. Sin embargo, las infecciones bacterianas también pueden ocasionar amigdalitis.
El tratamiento de la amigdalitis depende de la causa. Es importante obtener un diagnóstico rápido. La cirugía para extirpar las amígdalas solía ser una manera común de tratar la amigdalitis. En la actualidad, la cirugía se realiza principalmente cuando la amigdalitis se presenta con frecuencia, no responde a otros tratamientos o causa complicaciones graves.

Las amígdalas son masas carnosas ubicadas a ambos lados de la parte posterior de la garganta.
Algunos síntomas comunes de la amigdalitis son los siguientes:
En los niños pequeños que no pueden describir cómo se sienten, algunos de los síntomas de amigdalitis pueden ser los siguientes:
Si su hijo presenta síntomas que puedan indicar amigdalitis, es importante obtener un diagnóstico.
Llame al profesional de atención médica si su hijo presenta alguno de los siguientes síntomas:
Busque atención médica de inmediato si su hijo presenta alguno de estos síntomas:
En la mayoría de los casos, la causa de la amigdalitis son virus comunes. No obstante, una infección bacteriana también puede ser la causa.
La bacteria más común que causa amigdalitis es la Streptococcus pyogenes, también conocida como estreptococo del grupo A. Esta bacteria causa la amigdalitis estreptocócica. Otras cepas del estreptococo y otras bacterias también pueden causar amigdalitis.
Las amígdalas son la primera línea de defensa del sistema inmunitario contra los gérmenes y los virus que ingresan a la boca. Esta tarea hace que las amígdalas tengan un mayor riesgo de infecciones. No obstante, la función del sistema inmunitario de las amígdalas se vuelve más lenta después de la pubertad. Esto podría explicar por qué las personas adultas rara vez tienen amigdalitis.
Algunos de los factores de riesgo de la amigdalitis son los siguientes:
La irritación o hinchazón (inflamación) de las amígdalas que se produce al contraer amigdalitis suele causar complicaciones. Entre las complicaciones de la amigdalitis crónica se encuentran las siguientes:
La amigdalitis causada por el estreptococo del grupo A u otra cepa de la bacteria estreptocócica debe tratarse con antibióticos. Si no se trata o si no se completa el tratamiento, su hijo tiene un riesgo más alto para trastornos poco frecuentes como los siguientes:
Otras personas pueden contagiarse los gérmenes que causan las amigdalitis bacterianas y virales. Por ello, la mejor manera de prevenir la amigdalitis es enseñarles a los niños lo siguiente:
Haga lo siguiente para que los niños pequeños no contagien la infección: