Los nódulos tiroideos son bultos sólidos o llenos de líquido que se forman dentro de la tiroides. La tiroides es una glándula pequeña que se encuentra en la base del cuello, justo encima del esternón.

La glándula tiroides se encuentra en la base del cuello, justo debajo de la nuez de Adán.
La mayoría de los nódulos tiroideos no son graves ni causan síntomas. Solo un pequeño número de nódulos tiroideos son cancerosos.
La mayoría de las personas no saben que tienen un nódulo tiroideo hasta que un profesional de atención médica lo detecta durante un examen médico de rutina. O un nódulo tiroideo puede aparecer en una exploración hecha por otro motivo de salud.
Pero algunos nódulos tiroideos pueden crecer lo suficiente como para ser visibles. También pueden dificultar la deglución o la respiración, o causar cambios en la voz.
La mayoría de los nódulos tiroideos no causan síntomas. Sin embargo, algunos nódulos pueden llegar a ser tan grandes que lo siguiente es posible:
Algunos nódulos tiroideos pueden producir demasiada cantidad de una hormona llamada tiroxina. El exceso de tiroxina puede causar una afección llamada hipertiroidismo. Esta causa síntomas como los siguientes:
La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos y no causan problemas. Pero si nota hinchazón en el cuello, especialmente si afecta la respiración o la deglución, consulte a un profesional de atención médica de inmediato. Esto es para asegurarse de que la hinchazón no esté relacionada con un cáncer.
También consulte a un profesional de atención médica si tiene síntomas de hipertiroidismo.
Varias afecciones pueden causar nódulos en la glándula tiroides, entre ellas, las siguientes:
Cáncer de tiroides. La probabilidad de que un nódulo sea canceroso es baja. Sin embargo, consulte a un profesional de atención médica si el nódulo es grande, duro o causa dolor o molestias.
Factores que aumentan el riesgo de cáncer de tiroides incluyen antecedentes familiares de cáncer de tiroides u otros tipos de cáncer endocrino. Los antecedentes de exposición a radiación, ya sea por tratamientos médicos o por lluvia radiactiva, también elevan el riesgo.

El agrandamiento de la tiroides puede causar un aumento en el tamaño de la glándula mucho mayor que el de su tamaño habitual y causar una protuberancia notable en el cuello. Esto puede causarse por uno o varios nódulos (bultos) en la tiroides o por un proceso autoinmunitario.
Entre los factores que aumentan el riesgo de presentar nódulos tiroideos se encuentran los siguientes:
Las complicaciones de algunos nódulos tiroideos incluyen lo siguiente:
Hipertiroidismo. Cuando un nódulo o el bocio producen hormonas tiroideas pueden ocasionar problemas. Esto deriva en el exceso de la hormona en el cuerpo. El hipertiroidismo puede causar pérdida de peso, debilidad muscular, intolerancia al calor y sentirse ansioso o irritable. Las complicaciones del hipertiroidismo incluyen latidos cardíacos irregulares y afinamiento de los huesos.