La mayoría de los niños con talasemia de moderada a grave muestran síntomas dentro de los primeros dos años de vida. Si el profesional de atención médica cree que su hijo puede tener talasemia, esto se puede confirmar por medio de análisis de sangre.
Los análisis de sangre permiten determinar la cantidad de glóbulos rojos y detectar alteraciones en su tamaño, forma o color. Los análisis de sangre también pueden usarse para buscar cambios genéticos en el ADN.
Las pruebas se pueden hacer antes de que nazca un bebé para saber si tiene talasemia. Las pruebas también pueden determinar la gravedad de la afección. Las pruebas que se usan para detectar la talasemia en bebés no nacidos incluyen lo siguiente:
Las formas leves del rasgo de talasemia no necesitan tratamiento.
Para la talasemia de moderada a grave, los tratamientos pueden incluir lo siguiente:
Terapia de quelación. Este tratamiento elimina el exceso de hierro de la sangre. El hierro puede acumularse debido a transfusiones regulares. Algunas personas con talasemia que no reciben transfusiones regulares también pueden desarrollar exceso de hierro. Eliminar el exceso de hierro es vital para su salud.
Para ayudar a eliminar el hierro extra, podría necesitar tomar medicamentos por vía oral. Los medicamentos incluyen deferasirox (Exjade, Jadenu) o deferiprona (Ferriprox). Otro medicamento llamado deferoxamina (Desferal) se administra mediante una aguja en una vena.
Otros medicamentos. Un medicamento administrado por inyección llamado luspatercept (Reblozyl) ayuda a algunas personas a necesitar menos transfusiones de sangre. Un medicamento de administración por vía oral llamado hidroxiurea (Hydrea, Droxia) puede reducir la probabilidad de desarrollar otros problemas de salud debido a la talasemia.
Trasplante de células madre. También se conoce como trasplante de médula ósea. A veces, puede ser una opción de tratamiento. Para niños con talasemia grave, puede eliminar la necesidad de transfusiones de sangre y medicamentos para controlar la sobrecarga de hierro de por vida.
Un trasplante de células madre consiste en recibir infusiones de células madre de un donante compatible, a menudo un hermano sano.
Siga su plan de tratamiento para la talasemia y practique estos hábitos saludables.
Siga una alimentación saludable. Una alimentación saludable puede ayudarlo a sentirse mejor y a aumentar su energía. El profesional de atención médica también podría recomendarle un suplemento de ácido fólico. Este ayuda a su cuerpo a producir glóbulos rojos nuevos.
Para mantener sus huesos sanos, asegúrese de consumir suficiente calcio y vitamina D. Pregunte a su equipo de atención médica cuáles son las cantidades adecuadas para usted y si necesita un suplemento.
Reduzca su riesgo de infecciones. Lávese las manos con frecuencia y evite el contacto con personas enfermas. Esto es fundamental, especialmente si le han extirpado el bazo.
Manténgase al día con sus vacunas contra la gripe y la COVID-19. También reciba vacunas para prevenir meningitis, neumonía y hepatitis B. Si presenta fiebre u otros síntomas de infección, consulte al profesional de atención médica para recibir tratamiento.
En la mayoría de los casos, las pruebas detectan formas moderadas a graves de talasemia en los dos primeros años de vida. Si ha notado algunos de los síntomas de talasemia en su bebé o niño, consulte con el pediatra o el profesional de atención médica que atiende a su familia. Es posible que le remitan a un médico especializado en diagnosticar y tratar trastornos de la sangre, denominado hematólogo.
A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse para la cita médica.
Prepare una lista de lo siguiente:
Las siguientes son algunas de las preguntas sobre talasemia para hacer al equipo de atención médica:
No dude en hacer otras preguntas que tenga.
Es probable que el profesional de atención médica le haga preguntas, como las siguientes:
Si usted o su hijo tienen talasemia, busque ayuda cuando la necesiten. Un miembro del equipo de atención médica puede responder sus preguntas u ofrecerle consejos.
También podría considerar unirse a un grupo de apoyo. Esto le permitirá conocer a otras personas afectadas por la talasemia. Ellos pueden escuchar sus experiencias y, posiblemente, ofrecerle información útil. Pregunte a un miembro del equipo de atención médica acerca de los grupos en su área.