Las estrías son rayas hundidas que aparecen en el abdomen, las mamas, las caderas, los glúteos u otras partes del cuerpo. Las estrías son comunes en las personas embarazadas, en especial durante el último trimestre. Las estrías no son dolorosas ni dañinas, pero a algunas personas no les gusta cómo hacen que se vea su piel.
Las estrías no requieren tratamiento. A menudo desaparecen con el tiempo, con o sin tratamiento. Es posible que nunca desaparezcan por completo.

Algunas personas son propensas a desarrollar estrías en la parte superior de los brazos, el abdomen, los glúteos y los muslos. Las estrías nuevas son de color rosa intenso, rojo, azul, negro o púrpura. Las estrías antiguas se aclaran.
No todas las estrías son iguales. Varían dependiendo de cuánto tiempo las ha tenido, qué las causó, en qué parte del cuerpo se encuentran y el tipo de piel que tiene. Las variantes comunes son las siguientes:

Las estrías son habituales en el embarazo, en especial durante el último trimestre. Suelen atenuarse, pero generalmente no desaparecen.

Las estrías pueden abarcar gran parte del cuerpo, pero no es algo frecuente. Esto puede ser una consecuencia del uso de medicamentos corticoides o una enfermedad como el síndrome de Cushing.
Si le preocupa el aspecto de la piel o si las estrías abarcan gran parte del cuerpo, consulte con el profesional de atención médica. El profesional de atención médica puede ayudarle a determinar la causa de las estrías y analizar las opciones de tratamiento.
La causa de las estrías es el estiramiento de la piel. La gravedad se ve afectada por varios factores, lo que incluye la genética y el grado de estrés en la piel. Su nivel de la hormona cortisol también podría influir. El cortisol es una hormona que producen las glándulas suprarrenales. Debilita las fibras elásticas de la piel.
Cualquier persona puede desarrollar estrías, pero algunos factores aumentan la probabilidad de tenerlas, como los siguientes: