Los pólipos estomacales son tumores irregulares de células que se forman en el revestimiento interno del estómago. Estos pólipos son poco frecuentes y, por lo general, no ocasionan síntomas. Los pólipos estomacales también se llaman pólipos gástricos.
En la mayoría de los casos, estos pólipos se detectan cuando el profesional de atención médica realiza un examen por otro motivo.
La mayoría de los pólipos estomacales no se vuelven cancerosos. Sin embargo, algunos tipos pueden aumentar el riesgo de tener cáncer de estómago. Según el tipo de pólipo estomacal, el tratamiento podría consistir en extraerlo o en controlar si presenta cambios.

El estómago es un saco muscular de tamaño similar al de un melón pequeño. Al comer o beber, se expande para contener hasta un galón de comida o líquido. Una vez que el estómago pulveriza la comida, unas fuertes contracciones musculares llamadas ondas peristálticas empujan los alimentos hacía el píloro. Luego, la comida pasa a la parte superior del intestino delgado, denominada duodeno.
Los pólipos estomacales no suelen causar síntomas.
Sin embargo, a medida que aumentan de tamaño, se pueden formar llagas abiertas, denominadas úlceras, en la superficie. En raras ocasiones, el pólipo puede bloquear la abertura que hay entre el estómago y el intestino delgado.
Entre los síntomas se incluyen los siguientes:
Consulte al profesional de atención médica si tiene sangre en las heces u otros síntomas de pólipos estomacales.
Las causas más comunes de los pólipos en el estómago incluyen las siguientes:
Los adenomas son el tipo menos común de pólipo en el estómago, pero el que tiene más probabilidad de convertirse en canceroso. Por este motivo, suelen extirparse.
Un pólipo de las glándulas fúndicas que tiene un diámetro mayor que aproximadamente 2/5 de pulgada (1 centímetro) supone un pequeño riesgo de volverse canceroso. El profesional de atención médica puede recomendar la interrupción de los inhibidores de la bomba de protones si es posible, la extirpación del pólipo, o ambas cosas.
Algunos de los factores que aumentan el riesgo de que se formen pólipos estomacales son los siguientes: