Los trastornos del sueño son afecciones que cambian la forma de dormir. Si usted presenta un trastorno del sueño, es posible que no duerma lo suficiente o que no se sienta descansado cuando se despierta. Podría sentirse muy somnoliento durante el día. Podría notar cambios en la respiración o moverse demasiados mientras duerme. También podría tener problemas para dormirse, permanecer dormido o para despertarse temprano.
Un trastorno del sueño puede afectar su salud, seguridad y calidad de vida en general. No dormir bien puede afectar la habilidad de conducir o trabajar de forma segura. También puede aumentar el riesgo de tener problemas de salud. Pero los tratamientos pueden ayudar a que duerma cuando lo necesita.
Los síntomas frecuentes de los trastornos del sueño son los siguientes:
Cualquiera puede dormir mal de vez en cuando. Pero hable con el médico o el profesional de atención médica si esto ocurre con frecuencia, si al despertar siente que no descansó lo suficiente o si siente somnolencia durante el día.
Hay muchos tipos distintos de trastornos del sueño, y las causas varían mucho. Los trastornos del sueño suelen agruparse según la causa por la que ocurren o según los efectos que ocasionan. Los trastornos del sueño también se pueden agrupar de acuerdo con las conductas, los problemas de los ciclos naturales de sueño y vigilia, los problemas respiratorios, la dificultad para dormir o el nivel de somnolencia que siente durante el día.
A veces, se desconoce la causa exacta, pero varios factores pueden aumentar el riesgo para un trastorno del sueño.
Estos problemas pueden aumentar el riesgo para trastornos del sueño:
Los trastornos del sueño que no se tratan están relacionados con complicaciones graves. Estos pueden ser un mayor riesgo para enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes, o que estas afecciones empeoren. Los trastornos del sueño también pueden afectar la salud mental. Además, el insomnio persistente puede aumentar el riesgo de tener pensamientos y conductas suicidas.
Los trastornos del sueño pueden afectar la calidad de vida. La somnolencia diurna excesiva puede dificultar la concentración y la atención. Esto puede repercutir en la seguridad al conducir, los errores en el lugar de trabajo y el desempeño escolar.