El síndrome de Sjögren puede ser difícil de diagnosticar porque los signos y los síntomas varían de una persona a otra y pueden ser similares a los que causan otras enfermedades. Los efectos secundarios de varios medicamentos también son similares a algunos signos y síntomas del síndrome de Sjögren.
Los análisis pueden ser útiles para descartar otras afecciones y precisar el diagnóstico del síndrome de Sjögren.
El médico podría solicitarle análisis de sangre para determinar lo siguiente:
El médico puede evaluarle la sequedad de los ojos con una prueba conocida como prueba de Schirmer. Se coloca una tira pequeña de papel de filtro debajo del párpado inferior para medir la producción de lágrimas.
Quizás el oftalmólogo, que es un médico especializado en el tratamiento de los trastornos oculares, también le examine la superficie de los ojos con un microscopio especial conocido como lámpara de hendidura. El oftalmólogo podría colocarle gotas en el ojo para que sea más fácil ver si la córnea está dañada.
Con algunos estudios por imágenes se puede verificar la funcionalidad de las glándulas salivales.
El médico también podría solicitar una biopsia del labio para detectar la presencia de grupos de células inflamatorias, que podrían indicar síndrome de Sjögren. Para esta prueba, se extrae un trozo de tejido de las glándulas salivales del labio y se examina con un microscopio.
El tratamiento de los síntomas de Sjögren dependen de la parte afectada del cuerpo. Muchas personas controlan la sequedad de los ojos y la boca relacionada con el síndrome de Sjögren mediante gotas que se venden sin receta médica y la ingesta de agua con mayor frecuencia. Sin embargo, algunas personas necesitan procedimientos quirúrgicos o también medicamentos con receta médica.
En función de sus síntomas, el médico podría sugerir los siguientes tipos de medicamentos:
Un procedimiento quirúrgico sencillo para sellar los conductos que drenan las lágrimas de los ojos, es decir, los tapones lagrimales, también podría ayudar a aliviar la sequedad de los ojos. Se insertan tapones de colágeno o silicona en los conductos para ayudar a preservar las lágrimas.
Muchos síntomas del síndrome de Sjögren responden bien a las medidas de autocuidado.
Para aliviar los ojos secos:
Use lágrimas artificiales, un lubricante para ojos o ambos. Las lágrimas artificiales en gotas y los lubricantes para ojos en gotas, gel o ungüento ayudan a aliviar la incomodidad de los ojos secos. No tiene que aplicar lubricante ocular tan seguido como las lágrimas artificiales. Debido a que los lubricantes oculares son más espesos, pueden distorsionar la visión y acumularse en las pestañas, por lo que quizás prefiera usarlos solo por la noche.
El médico puede recomendarle lágrimas artificiales sin conservantes porque estos pueden ser irritantes para las personas con síndrome del ojo seco.
Para ayudar con la sequedad en la boca, tenga en cuenta lo siguiente:
La sequedad en la boca aumenta el riesgo para caries y pérdida de dientes. A fin de prevenir este tipo de problemas, siga las siguientes recomendaciones:
Si tiene la piel seca, evite el agua caliente cuando tome un baño o una ducha. Seque la piel dando golpecitos, no frotándose, con la toalla y aplique humectante cuando todavía tenga la piel húmeda. Use guantes de goma cuando lave los platos o limpie la casa. Los humectantes y lubricantes vaginales ayudan a las personas que tienen sequedad vaginal.
Según los síntomas que tenga, podría comenzar por consultar con el médico de cabecera, con el dentista o con el oftalmólogo. Sin embargo, tal vez lo remitan a un reumatólogo, que es un médico especialista en el tratamiento de la artritis y otras afecciones inflamatorias.
Haga una lista que contenga lo siguiente:
Estas son algunas preguntas básicas que puede hacer sobre el síndrome de Sjogren:
Es probable que el médico le haga varias preguntas, por ejemplo, las siguientes: