La hipertensión arterial secundaria es la presión arterial alta ocasionada por otra afección médica. Puede ser causada por afecciones que afectan los riñones, las arterias, el corazón o el sistema endocrino. También puede producirse durante el embarazo.
La hipertensión arterial secundaria difiere del tipo habitual de presión arterial alta, la hipertensión primaria o esencial, que con frecuencia se conoce simplemente como presión arterial alta.
Por lo general, el tratamiento adecuado de la hipertensión arterial secundaria permite controlar tanto la presión arterial alta como la afección que la causa. El tratamiento eficaz reduce el riesgo de sufrir complicaciones graves (como enfermedad cardíaca, insuficiencia renal y accidente cerebrovascular).
Al igual que la hipertensión arterial primaria, la hipertensión arterial secundaria generalmente no tiene signos ni síntomas específicos, aunque la presión arterial haya alcanzado niveles peligrosamente altos.
En las personas con diagnóstico de hipertensión arterial, tener alguno de estos signos puede significar que la afección es hipertensión arterial secundaria:
Si tiene una afección que puede causar la hipertensión arterial secundaria, es posible que necesite controlar la presión arterial con mayor frecuencia. Consulte con el profesional de atención médica con qué frecuencia debe controlar su presión arterial.
Hay muchas afecciones de salud que pueden causar hipertensión arterial secundaria. Algunas de ellas son diferentes enfermedades renales, como las siguientes:
Hipertensión renovascular. Este tipo de hipertensión arterial se debe al estrechamiento, o estenosis, de una o de ambas arterias que conducen a los riñones.
La hipertensión renovascular suele ser causada por el mismo tipo de placas grasas que pueden dañar las arterias coronarias, conocido como ateroesclerosis, o por displasia fibromuscular, que es otra afección en la que el músculo y los tejidos fibrosos de la pared de la arteria renal se engrosan y endurecen en forma de anillo.
Las afecciones médicas que alteran los niveles de hormonas también pueden causar hipertensión arterial secundaria. Algunas de estas afecciones son las siguientes:
Otras causas posibles de hipertensión arterial secundaria pueden ser las siguientes:
Apnea del sueño. En esta afección, que suele caracterizarse por un ronquido intenso, la respiración se detiene y se inicia repetidamente durante el sueño, lo que causa una falta de oxígeno.
Si no se recibe suficiente oxígeno, el revestimiento de las paredes de los vasos sanguíneos puede dañarse, lo que puede hacer que los vasos sanguíneos tengan más dificultad para controlar la presión arterial. Además, la apnea del sueño hace que parte del sistema nervioso esté demasiado activo y libere determinadas sustancias químicas que aumentan la presión arterial.
Obesidad. A medida que aumenta el peso corporal, se incrementa la cantidad de sangre que fluye por el cuerpo. Este incremento en el flujo sanguíneo ejerce presión adicional en las paredes de las arterias y aumenta la presión arterial.
Tener sobrepeso también aumenta la frecuencia cardíaca y dificulta la circulación de la sangre en los vasos sanguíneos. Además, los depósitos de grasa pueden liberar sustancias químicas que elevan la presión arterial.
Medicamentos y suplementos. Diversos medicamentos con receta médica, como los analgésicos, las píldoras anticonceptivas, los antidepresivos y los medicamentos que se utilizan después de los trasplantes de órganos, pueden causar o empeorar la presión arterial alta en algunas personas.
Algunos descongestionantes y plantas medicinales, entre ellos, el ginseng, el regaliz y la efedra, conocida como ma huang, pueden tener el mismo efecto. Muchas drogas ilícitas, como la cocaína y la metanfetamina, también aumentan la presión arterial.
El principal factor de riesgo para la hipertensión arterial secundaria es tener una afección médica que cause presión arterial alta, como problemas renales, arteriales, cardíacos o del sistema endocrino.
La hipertensión arterial secundaria puede empeorar la enfermedad subyacente que esté causando la presión arterial alta. Sin tratamiento, la hipertensión arterial secundaria puede derivar en otros problemas de salud, como los siguientes:
Síndrome metabólico. Este síndrome es un grupo de trastornos del metabolismo del cuerpo que comprende un aumento de la circunferencia de la cintura, niveles altos de triglicéridos, niveles bajos de colesterol de lipoproteína de alta densidad (el colesterol “bueno”), presión arterial alta y niveles altos de insulina.
Si tiene presión arterial alta, es más probable que tenga otros componentes del síndrome metabólico. Cuantos más componentes tenga, mayor será el riesgo de contraer diabetes, de tener una enfermedad cardíaca o de sufrir un accidente cerebrovascular.