El hoyuelo sacro es una hendidura o pozo en la piel de la región lumbar que se presenta desde el nacimiento en algunos bebés. Por lo general, se encuentra justo por encima del pliegue entre los glúteos. La mayoría de los hoyuelos sacros son inofensivos y no necesitan tratamiento.
Un hoyuelo sacro puede ser un signo de un problema grave en la médula espinal en un recién nacido si el hoyuelo es grande o aparece cerca de un mechón de cabello, acrocordones de la piel, un bulto o un área descolorida. En estos casos, el profesional de atención médica de su hijo puede recomendar una prueba por imágenes. Si se detecta un problema en la columna vertebral, el tratamiento depende de la causa subyacente.
El hoyuelo sacro es una hendidura o un pozo en la piel de la región lumbar. Por lo general, se encuentra justo por encima del pliegue entre los glúteos.

Un hoyuelo sacro es una hendidura o pozo en la piel de la región lumbar (generalmente, arriba del surco entre los glúteos). La mayoría de los hoyuelos sacros son pequeños y superficiales.
Se desconocen las causas del hoyuelo sacro. Es una afección congénita, lo que significa que está presente en el nacimiento.
Algunos de los factores de riesgo para los hoyuelos sacros son haber nacido con un problema en la médula espinal, como el síndrome de médula espinal anclada. En esta afección, la médula espinal no se mueve libremente dentro del canal espinal. Los hoyuelos sacros también pueden presentarse en recién nacidos sin otras afecciones de salud.
En raras ocasiones, los hoyuelos sacros se relacionan con una anomalía subyacente grave de la columna vertebral o de la médula espinal. Algunos ejemplos son los siguientes:
Los riesgos de estos problemas de la columna vertebral aumentan si el hoyuelo sacro tiene cerca un mechón de cabello, acrocordones de la piel o un bulto y determinados tipos de decoloración de la piel.