Dolor del muñón

28 de agosto de 2026

Diagnóstico

Para diagnosticar el dolor del muñón, un profesional de atención médica debe buscar la causa. Algunas causas pueden tratarse. Entre las pruebas y los procedimientos usados para diagnosticar el dolor del muñón, se encuentran los siguientes:

  • Examen físico. Un profesional de atención médica palpa el brazo o la pierna residuales para verificar si hay problemas en la piel o los huesos. El profesional de atención médica también busca signos de infección y bultos.
  • Estudios por imágenes. La resonancia magnética, la tomografía computarizada, las radiografías o la ecografía pueden ayudar a descartar otras causas para el dolor o confirmar el diagnóstico. Estas pruebas pueden mostrar fracturas en los huesos o moretones, tumores, infecciones u otros problemas óseos.
  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras causas para el dolor o confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento para el dolor del muñón depende de la causa. En el caso de algunas personas con dolor del muñón, el dolor mejora con el tiempo sin tratamiento. Los tratamientos para el dolor del muñón pueden incluir medicamentos, terapias o procedimientos.

Medicamentos

  • Analgésicos. El acetaminofén (Tylenol y otros), el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y el naproxeno sódico (Aleve) disponibles sin receta médica pueden ayudar. Algunas personas necesitan medicamentos más fuertes de venta con receta médica, como los opioides.
  • Antidepresivos. Los antidepresivos tricíclicos o los inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina pueden ayudar con el dolor causado por daño nervioso.
  • Anticonvulsivos. La gabapentina (Gralise, Neurontin) y la pregabalina (Lyrica) pueden aliviar el dolor causado por daño nervioso. Los expertos creen que estos medicamentos bloquean las señales nerviosas para reducir el dolor.
  • Agonistas del ácido N-metil-D-aspártico. Estos medicamentos tópicos, que se aplican sobre la piel, pueden incluir la ketamina. Hacen que las células nerviosas reaccionen menos al dolor. Pueden aliviar el dolor, pero sus efectos no duran mucho. También pueden causar efectos secundarios graves.

Terapias

  • Fisioterapia y terapia ocupacional. Estas terapias incluyen ejercicios que se realizan antes y después de una amputación de brazo o pierna. También incluyen una prótesis, que es la adaptación de un brazo o una pierna de reemplazo, y el aprendizaje sobre cómo utilizarla. El uso de prendas de compresión que aplican presión sobre el brazo o la pierna residuales también puede ayudarle.
  • Masajes. Masajear suavemente el brazo o la pierna a veces puede aliviar el dolor.
  • Hipnosis. Un pequeño estudio descubrió que tres sesiones de hipnosis aliviaron el dolor del muñón.

Cirugía u otros procedimientos

  • Bloqueos nerviosos. Estas inyecciones bloquean o anulan las señales de dolor de un nervio. Pueden ayudar a aliviar el dolor del muñón. Si el bloqueo funciona, también puede ayudar a diagnosticar un enredo de terminaciones nerviosas, lo que se conoce como neuroma.
  • Neuromodulación. En estos tratamientos se utilizan impulsos eléctricos, lo que se conoce como estimulación, sobre un nervio para aliviar el dolor del muñón. Los tratamientos pueden incluir estimulación de la médula espinal, estimulación de nervios periféricos y estimulación nerviosa eléctrica transcutánea.
  • Osteointegración. En este procedimiento más reciente, se conecta una prótesis, es decir, un brazo o pierna de reemplazo, directamente al hueso. Puede ayudar a las personas que tienen dificultades con una prótesis convencional, incluido el dolor del muñón. Este procedimiento no está ampliamente disponible.
  • Interfaz regenerativa de los nervios periféricos. Este procedimiento más reciente ayuda a prevenir el neuroma, que es un enredo de terminaciones nerviosas que suele formarse después de una amputación. También ayuda a prevenir el dolor causado por neuromas que ya se hayan formado. Los neuromas son una causa principal del dolor del muñón.

    La interfaz regenerativa de los nervios periféricos consiste en colocar las terminaciones nerviosas en el tejido de un injerto muscular. Por lo general, el injerto proviene de la parte de la pierna o el brazo que se extirpó. Este procedimiento no está ampliamente disponible.

  1. Kalapatapu V. Lower extremity amputation. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Jan. 29, 2025.
  2. Jankovic J, et al., eds. Pain management. In: Bradley and Daroff's Neurology in Clinical Practice. 8th ed. Elsevier; 2022. https://www.clinicalkey.com. Accessed Jan. 29, 2025.
  3. Pain in the residual limb. Merck Manual Professional Version. https://www.merckmanuals.com/professional/special-subjects/limb-prosthetics/pain-in-the-residual-limb. Accessed Jan. 29, 2025.
  4. Evans AE, et al. Postamputation residual limb pain severity and prevalence: A systematic review and meta-analysis. Plastic Surgery. 2022; doi:10.1177/22925503211019646.
  5. Munger M, et al. Protective and risk factors for phantom limb pain and residual limb pain severity. Pain Practice. 2020; doi:10.1111/papr.12881.
  6. Kubiak CA, et al. Regenerative peripheral nerve interface (RPNI). Annals of Vascular Surgery. 2022; doi:10.1016/j.avsg.2021.08.014.
  7. Stover G, et al. Residual limb pain: An evidence-based review. NeuroRehabilitation. 2020: doi:10.3233/NRE-208005.
  8. List E, et al. Prevalence of residual limb pain and symptomatic neuromas after lower extremity amputation: A systematic review and meta-analysis. Pain. 2021; doi:10.1097/j.pain.00000000000022021906.
  9. Skin care of the residual limb. Merck Manual Professional Version. https://www.merckmanuals.com/professional/special-subjects/limb-prosthetics/skin-care-of-the-residual-limb. Accessed Feb. 6, 2025.