Existen varios tipos de psoriasis. Cada uno presenta sus propios signos y síntomas y puede manifestarse de manera distinta en cada persona. También es posible tener más de un tipo al mismo tiempo.
La psoriasis ocurre cuando las células de la piel se multiplican demasiado rápido, lo que causa la acumulación de manchas escamosas y secas en la piel. Estas manchas pueden ser pequeñas o cubrir grandes zonas del cuerpo. La psoriasis no es contagiosa, es decir, no se puede transmitir a otras personas ni contraerla de alguien más.
La psoriasis es una afección de larga duración que no tiene cura. Sin embargo, los tratamientos pueden ayudarle a controlar los síntomas. No se conoce la causa exacta de la psoriasis, pero se cree que es una afección del sistema inmunitario.
Infórmese sobre los síntomas, los tratamientos y los consejos de autocuidado para los principales tipos de psoriasis:

La psoriasis en placas es el tipo más frecuente de psoriasis. Causa zonas de la piel secas y con relieve, conocidas como placas. Estas zonas están cubiertas por escamas plateadas y pueden verse de color rojo, morado, gris o marrón, según el tono de la piel. Puede tener solo unas pocas placas o muchas.
Pruebe estas medidas de autocuidado para ayudar a controlar la psoriasis en placas:
Las personas con psoriasis en placas moderada o grave pueden necesitar tratamientos más fuertes, como fototerapia, cremas recetadas, productos elaborados con alquitrán de hulla y medicamentos recetados que se toman por vía oral o que se administran mediante una inyección.

La psoriasis puede afectar a las uñas de las manos y los pies. Puede causar pequeños hundimientos, cambios en el crecimiento de las uñas o cambios de color. A veces, las uñas pueden aflojarse y separarse de la piel que está debajo. Cuando la afección es más grave, las uñas pueden engrosarse o quebrarse. La psoriasis de las uñas suele presentarse junto con otros tipos de esta afección, como la psoriasis en placas.
Estas recomendaciones de autocuidado pueden ayudarle a manejar los síntomas:
En casos leves de psoriasis en las uñas, las cremas con esteroides con prescripción médica y las cremas con vitamina D pueden ayudar a mejorar la apariencia de las uñas con el paso del tiempo. Para síntomas de moderados a graves, los medicamentos recetados que calman el sistema inmunitario suelen ser el tratamiento más eficaz.

La psoriasis en gotas es más frecuente los niños y los adultos jóvenes. Suele comenzar después de una infección, como una faringitis por estreptococos. Este tipo de psoriasis causa pequeñas lesiones en forma de gota en el tronco, los brazos o las piernas. Las manchas están cubiertas por escamas plateadas que se desprenden y pueden verse rojas, moradas, grises o marrones, según el color de la piel. Además, pueden producir picazón.
El tratamiento suele consistir en fototerapia, cremas recetadas con esteroides u otras cremas que contienen vitamina D. Si tiene síntomas de mayor gravedad, puede necesitar medicamentos recetados para tomar por vía oral o medicamentos que se administran mediante una inyección. Si tiene una infección, el profesional de atención médica puede recetar un antibiótico para tratarla.

La psoriasis inversa causa placas de piel lisas y brillantes en zonas donde la piel se toca o roza, como debajo de las mamas, en la ingle o en las axilas. Las lesiones pueden verse rojas, marrones o moradas, según el color de la piel. La piel puede estar dolorida o causar picazón. Los desencadenantes frecuentes son las infecciones, algunos medicamentos y cortes o raspaduras en la piel.
El calor y la humedad pueden empeorar los síntomas. Siga estos consejos de autocuidado para controlar la psoriasis inversa:
El tratamiento de la psoriasis inversa leve suele iniciarse con cremas con esteroides de venta sin receta médica. El profesional de atención médica también puede indicarle cremas con vitamina D o medicamentos llamados inhibidores de la calcineurina que ayudan a calmar el sistema inmunitario. Si los síntomas son más graves, puede necesitar fototerapia, cremas con esteroides de venta con receta médica o medicamentos recetados por vía oral o en forma de inyección.
La psoriasis pustulosa es un tipo poco frecuente de psoriasis que causa zonas con protuberancias o ampollas llenas de pus en la piel. Puede aparecer en zonas pequeñas de las manos o los pies, o cubrir grandes zonas del cuerpo. La piel afectada puede verse rosada, gris, morada o marrón oscura, según el color de la piel.
La piel puede presentar hinchazón, dolor y cambios de color poco antes de que aparezcan las ampollas, con frecuencia en un plazo de unas horas. Las ampollas generalmente desaparecen en unos días, aunque pueden volver a aparecer. Entre los desencadenantes están las infecciones, determinados medicamentos y la interrupción de algunos medicamentos de manera repentina.
Las lesiones pequeñas suelen tratarse con cremas o ungüentos con corticoides disponibles sin receta médica. Las zonas más grandes pueden necesitar tratamiento con medicamentos de venta con receta médica que se toman por vía oral o se administran en forma de inyección. La fototerapia puede ser útil cuando las ampollas ya han cicatrizado y la piel está menos sensible. Tratar o evitar los factores desencadenantes también puede ayudar a que la piel sane.

La psoriasis eritrodérmica es la forma más infrecuente y más grave de psoriasis. Causa una erupción con descamación que puede abarcar gran parte del cuerpo. Es posible que le pique mucho la piel y que tenga una sensación de ardor. Algunos de los desencadenantes pueden ser determinados medicamentos, la interrupción de medicamentos de manera repentina, quemaduras graves por el sol e infecciones.
El tratamiento puede consistir en lo siguiente:
Algunas personas con psoriasis eritrodérmica pueden necesitar hospitalización.
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