Las infecciones de próstata recurrentes suelen tratarse con un tipo de medicamentos conocidos como antibióticos. Esta infección, también conocida como prostatitis bacteriana crónica, es causada por bacterias en la glándula prostática.
Las infecciones de próstata pueden reaparecer porque los antibióticos no logran penetrar lo suficiente en el tejido prostático para eliminar todas las bacterias. También puede ocurrir que inicialmente se administre un antibiótico cuya eficacia contra la bacteria causante de la infección resulte insuficiente.
El tratamiento para una infección de próstata recurrente puede implicar:
Es importante seguir al pie de la letra las indicaciones del antibiótico, incluso cuando ya se sienta mejor. Si se omiten algunas dosis o no se completa la administración, es posible que el antibiótico no elimine todas las bacterias.
Si tiene infecciones de próstata recurrentes que no mejoran con el tratamiento, consulte a un urólogo, es decir, un médico especializado en salud urinaria y reproductiva. Es posible que haya que extraer líquido de la próstata para identificar la bacteria causante del problema y el antibiótico más adecuado. Por otra parte, también existen tipos de prostatitis que no son causados por bacterias.
Se pueden detectar otras causas de los síntomas con una tomografía computarizada o una cistoscopia, un procedimiento que permite ver el interior de la uretra y la vejiga urinaria. El urólogo también puede buscar otros problemas que impiden que el tratamiento funcione o que aumentan el riesgo para infección, como posibles obstrucciones.
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