La parálisis supranuclear progresiva puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas son similares a los de la enfermedad de Parkinson. No obstante, la parálisis supranuclear progresiva y la enfermedad de Parkinson son afecciones diferentes. El profesional de atención médica puede sospechar que tiene parálisis supranuclear progresiva y que no presenta la enfermedad de Parkinson si sucede lo siguiente:
Es posible que necesite una resonancia magnética para ver si se redujeron las zonas del cerebro relacionadas con la parálisis supranuclear progresiva. Una resonancia magnética también puede ayudar a descartar trastornos que pueden imitar la parálisis supranuclear progresiva, como un accidente cerebrovascular.
Para ayudar a confirmar el diagnóstico, el profesional de atención médica puede pedir más estudios por imágenes. Estas pruebas pueden incluir una PET o un estudio DaTscan estriatal. La PET y el DaTscan pueden mostrar signos tempranos de cambios en el cerebro que podrían no verse en una resonancia magnética.
El tratamiento de la parálisis supranuclear progresiva no cura la enfermedad, pero puede aliviar los síntomas y ayudar con la funcionalidad diaria. Entre las opciones de tratamiento para la parálisis supranuclear progresiva, se incluyen las siguientes:
Los investigadores están trabajando a fin de desarrollar tratamientos para la parálisis supranuclear progresiva, incluidas terapias que pueden bloquear la formación de la proteína tau o ayudar a eliminarla. Otros estudios analizan maneras de mejorar la actividad cerebral en la parálisis supranuclear progresiva sin cirugía, o de usar las terapias basadas en células madre para ayudar con los síntomas de la parálisis supranuclear progresiva.
Hay cosas que puede hacer para que su vida diaria sea más segura y cómoda mientras vive con parálisis supranuclear progresiva, como las siguientes:
Es probable que lo remitan a un médico especialista en trastornos del cerebro y el sistema nervioso. A este médico se lo conoce como neurólogo.
Además de las preguntas que preparó, no dude en hacer otras durante la cita médica.
Es probable que el profesional de atención médica le haga muchas preguntas. Pensar sus respuestas con anticipación puede darle más tiempo para hablar sobre sus inquietudes. Es posible que le pregunten lo siguiente:
Vivir con cualquier enfermedad crónica puede ser un desafío, y es común sentir enojo, depresión o desánimo en ocasiones. La parálisis supranuclear progresiva puede causar cambios en el cerebro que le hacen sentir ansiedad, o reír o llorar sin motivo. La parálisis supranuclear progresiva también puede tornarse frustrante a medida que caminar, hablar y comer se hacen más difíciles.
Para manejar el estrés de vivir con parálisis supranuclear progresiva, considere las siguientes sugerencias:
Cuidar a una persona que tiene parálisis supranuclear progresiva puede ser exigente a nivel físico y emocional. Puede ser difícil seguir el ritmo de los cambios de ánimo frecuentes y las necesidades físicas de una persona con parálisis supranuclear progresiva. Recuerde que es posible que estos estados de ánimo y esas capacidades físicas cambien de un momento a otro, sin que la persona tenga control sobre ellos.