Las pruebas y los procedimientos que se usan para diagnosticar el cáncer de ovario son los siguientes:
Análisis de sangre. Los análisis de sangre podrían incluir análisis de la funcionalidad de los órganos que pueden ayudar a determinar el estado de salud general.
El médico también puede hacer análisis de sangre de marcadores tumorales que indican la presencia de cáncer de ovario. Por ejemplo, una prueba de antígeno del cáncer 125 permite detectar una proteína que, a menudo, se encuentra en la superficie de las células del cáncer de ovario. Estas pruebas no indican al médico si una persona tiene cáncer, pero pueden proporcionar indicios acerca de su diagnóstico y pronóstico.
Una vez que se confirma que tiene cáncer de ovario, el médico utilizará la información de estas pruebas y procedimientos para asignar una etapa al cáncer que padece. Las etapas del cáncer de ovario van del 1 al 4, que a menudo se indican con los números romanos I al IV. La etapa más baja indica que el cáncer está limitado a los ovarios. En la etapa 4, el cáncer se ha diseminado a áreas lejanas del cuerpo.

Durante un examen pélvico, el médico se pone guantes e introduce uno o dos dedos en la vagina. Al hacer presión simultáneamente en el abdomen, el médico puede revisar el útero, los ovarios y otros órganos.
El tratamiento del cáncer de ovario generalmente implica una combinación de cirugía y quimioterapia. En determinadas situaciones, se pueden usar otros tratamientos.
Las operaciones para extirpar el cáncer de ovario son las siguientes:
La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos en el que se utilizan sustancias químicas para destruir las células de crecimiento rápido en el cuerpo, como las células cancerosas. Los medicamentos de quimioterapia se pueden inyectar en una vena o tomar por vía oral.
La quimioterapia se usa generalmente después de una cirugía para eliminar las células cancerosas restantes. También puede usarse antes de la cirugía.
En determinadas situaciones, se puede utilizar quimioterapia hipertérmica intraperitoneal, en la que los medicamentos de quimioterapia se calientan e infunden en el abdomen durante una cirugía. Los medicamentos quedan colocados durante un tiempo determinado antes de extraerse. Luego, finaliza la operación.
Los tratamientos dirigidos con medicamentos se enfocan en debilidades específicas presentes en las células cancerosas. Al atacar estas debilidades, los tratamientos dirigidos con medicamentos pueden causar la muerte de las células cancerosas.
Si está considerando la terapia dirigida para el cáncer de ovario, es posible que el médico analice las células cancerosas para determinar qué terapia dirigida tiene más probabilidades de generar un efecto en su cáncer.
La terapia hormonal emplea medicamentos para bloquear los efectos de la hormona estrógeno en las células cancerosas del ovario. Algunas células cancerosas del ovario usan el estrógeno para su crecimiento, de manera que bloquear el estrógeno puede ayudar a controlar el cáncer.
La terapia hormonal puede ser una opción de tratamiento para algunos tipos de cáncer de ovario de crecimiento lento. También es posible que sea una opción si el cáncer vuelve a aparecer después del tratamiento inicial.
La inmunoterapia utiliza el sistema inmunitario para combatir el cáncer. Es posible que el sistema inmunitario del organismo que lucha contra las enfermedades no ataque las células cancerosas porque estas producen proteínas que las ayudan a esconderse de las células del sistema inmunitario. La inmunoterapia actúa al interferir en ese proceso.
En ciertas situaciones, la inmunoterapia podría ser una opción para tratar el cáncer de ovario.
Los cuidados paliativos son un tipo de atención médica especializada que se centra en aliviar el dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Los especialistas en cuidados paliativos trabajan con usted, con su familia y con sus otros médicos para brindar un apoyo adicional que complementa la atención médica continua. Los cuidados paliativos pueden realizarse mientras se reciben otros tratamientos agresivos, como cirugía y quimioterapia.
Cuando los cuidados paliativos se usan junto con todos los otros tratamientos correspondientes, las personas que tienen cáncer pueden sentirse mejor y vivir más.
Son proporcionados por un equipo de médicos, personal de enfermería y otros profesionales especialmente capacitados. Los equipos de atención paliativa tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y de sus familiares. Esta forma de atención médica se ofrece junto con los tratamientos curativos o de otro tipo que pueda estar recibiendo.
Comience por solicitar una cita con su médico de su familia o ginecólogo si tiene algún signo o síntoma que le preocupe.
Si el médico de cabecera sospecha que tiene cáncer de ovario, es posible que le remita a un oncólogo ginecológico, que es un especialista en tipos de cáncer del sistema reproductor femenino. Un oncólogo ginecológico es un obstetra y ginecólogo que tiene capacitación adicional en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de ovario y otros tipos de cáncer ginecológico.
Además de las preguntas que preparó para hacer al médico, no dude en hacer cualquier otra pregunta que se le ocurra.
Es probable que el médico le haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas le permitirá tener tiempo para repasar los puntos a los que quiera dedicar más tiempo. Es posible que se le pregunte lo siguiente:
El diagnóstico de cáncer de ovario puede ser abrumador. Con el tiempo, encontrará maneras de hacer frente a los sentimientos, pero mientras tanto, las siguientes estrategias podrían resultarle útiles: