Toser más de lo normal puede ser una señal de que el cuerpo está empezando a curarse.
El humo del tabaco paraliza y destruye algunas de las estructuras diminutas de las vías respiratorias parecidas a cabellos, que se conocen como cilios. Como resultado, a los cilios que quedan se les dificulta expulsar la mucosidad de los pulmones.
Cuando deja de fumar, los cilios vuelven a crecer y a activarse.
A medida que se recuperan y ayudan a expulsar la mucosidad de los pulmones, es posible que tosa más de lo normal. Esto puede durar unas semanas o hasta un año. Pero la tos suele desaparecer por sí sola.
Si la tos dura más de un mes, le recomendamos que consulte al profesional de atención médica. Es posible que deba hacerse exámenes para averiguar si la causa es un problema médico.
Mientras tanto, puede hacer algunas cosas para sentirse mejor:
Algunas personas pueden notar que volver a fumar reduce la tos. Pero esto empeorará su salud a largo plazo. Pídale al profesional de atención médica que lo ayude a dejar de fumar para siempre.
Toser puede ser incómodo, agotador y molesto para quienes lo rodean. Si estas recomendaciones no lo ayudan, hágase un control. Hable con el profesional de atención médica lo antes posible si ocurre lo siguiente:
FAQ-20057818