Es posible que el médico le haga preguntas o le pida que complete un cuestionario para ver cuán dependiente es de la nicotina. Conocer su grado de adicción ayudará al médico a determinar el plan de tratamiento adecuado para usted. Cuantos más cigarrillos fume cada día y cuanto antes fume después de despertarse, más dependiente será.
Como la mayoría de los fumadores, probablemente ha hecho al menos un intento serio para dejar de fumar. Pero no es frecuente dejar de fumar en el primer intento, especialmente si intenta hacerlo sin ayuda. Es mucho más probable que pueda dejar de fumar si usa medicamentos y asesoramiento, que han demostrado ser eficaces, especialmente combinados.
Algunos productos para dejar de fumar se conocen como terapia para reemplazo de nicotina porque contienen distintas cantidades de nicotina. Algunas de estas terapias de reemplazo de nicotina requieren una receta médica, pero otras no. Hay dos medicamentos aprobados para dejar de fumar que no contienen nicotina, y ambos están disponibles solo con receta médica.
Cualquiera de estos productos puede ayudar a reducir las ansias por consumir nicotina y los síntomas de abstinencia, lo que hace más probable que deje de fumar para siempre. El uso de más de uno puede ayudarle a obtener mejores resultados.
Aunque puede comprar algunos productos para dejar de fumar sin receta médica, es una buena idea hablar primero con el médico. Juntos pueden analizar qué productos podrían ser adecuados para usted, cuándo empezar su administración y los posibles efectos secundarios.
Los medicamentos le ayudan a sobrellevar la situación al reducir los síntomas de abstinencia y las ansias, mientras que los tratamientos conductuales le ayudan a desarrollar las habilidades que necesita para dejar el tabaco para siempre. Cuanto más tiempo pase con un consejero, mejores serán los resultados del tratamiento.
Durante el asesoramiento individual o grupal, aprende técnicas que puede usar para dejar de fumar. Muchos hospitales, planes de atención médica, profesionales de atención médica y empleadores ofrecen programas de tratamiento. Algunos centros médicos ofrecen programas de tratamiento residencial, que es el tratamiento más intensivo disponible.
No hay evidencias de que los cigarrillos electrónicos sean más seguros o más eficaces para ayudar a las personas a dejar de fumar que los medicamentos para reemplazo de la nicotina. De hecho, muchas personas que usan los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar usan ambos productos en lugar de dejar de fumar.
No es una buena idea sustituir el consumo de tabaco por otro tipo de hábito de fumar. El tabaco, en cualquiera de sus formas, no es seguro. Manténgase alejado de estos productos:
Es probable que primero consulte al médico de atención primaria. La siguiente información le ayudará a prepararse y a saber qué esperar del médico.
Para prepararse para la cita médica, haga lo siguiente:
Estar preparado para responder las preguntas del médico puede dejarle tiempo para consultar otros aspectos a los que quiera dedicarle más tiempo. Estas son algunas preguntas que podría hacer el médico:
El apoyo social es clave para lograr una vida estable y sólida, y no volver a fumar. Pida a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo que le apoyen y le motiven. Sea directo y hágales saber qué es lo que más le ayudaría.
Considere también la posibilidad de probar estos recursos: