Sarampión

05 de septiembre de 2026

Descripción general

El sarampión, también llamado rubeola, solía ser una enfermedad infantil común. Lo causa un virus que se dispersa fácilmente por el aire y se asienta en las superficies. Una vacuna puede prevenir la infección de sarampión.

La mayoría de las personas se recupera del sarampión en unos 10 días. No suele ocasionar problemas médicos crónicos. Sin embargo, el sarampión puede ser grave o mortal. Esto se da principalmente en niños menores de 5 años y personas con sistemas inmunitarios muy debilitados.

El tratamiento del sarampión consiste en controlar los síntomas y prevenir las complicaciones.

Reciba la vacuna contra el sarampión cuando se le recomiende para evitar que el virus se disemine. Gracias a la vacunación, hace más de dos décadas que el sarampión no es común en los Estados Unidos. Por lo general, los casos de sarampión en Estados Unidos provienen desde fuera del país. Los brotes son más comunes en personas que no han recibido la vacuna.

Sarpullido de sarampión

Sarampión

La enfermedad del sarampión causa un sarpullido con manchas. Puede ser un tono rojo, púrpura o marrón según el color de su piel. Por lo general, el sarpullido comienza en la cara y detrás de las orejas. Luego, se disemina hacia el pecho y la espalda, y finalmente hacia los pies.

Síntomas

Los síntomas del sarampión aparecen entre 7 y 14 días después del contacto con el virus.

Los primeros síntomas suelen ser los siguientes:

  • Fiebre, que puede llegar a los 105 grados Fahrenheit (40,6 grados Celsius).
  • Tos seca.
  • Goteo de la nariz.
  • Ojos rojos y llorosos, lo que se denomina conjuntivitis.

Unos 2 a 3 días después de los primeros síntomas, también puede advertir pequeñas manchas blancas en el interior de la boca, llamadas manchas de Koplik.

Unos 3 a 5 días después del inicio de los síntomas, o aproximadamente 14 días después del contacto con el virus, suele aparecer un sarpullido. El sarpullido se compone de grandes manchas planas y pequeños bultos con relieve. El sarpullido comienza en la cara o en el cuello y se disemina por el cuerpo desde el pecho hasta los brazos y las piernas.

Una persona con sarampión puede contagiar el virus cuatro días antes de que aparezca el sarpullido y cuatro días después de que desaparece. El sarampión se contagia con mucha facilidad. Aproximadamente el 90 % de las personas que no han tenido sarampión ni se han vacunado se infectan cuando tienen contacto con alguien con sarampión.

Cuándo consultar a un médico

Llame al profesional de atención médica si cree que usted o su hijo podrían haberse expuesto al sarampión. Además, llame al médico si usted o su hijo tienen un sarpullido que parece sarampión. Compruebe los registros de vacunación de su familia con el profesional de atención médica. Esto es fundamental antes de que sus hijos comiencen la guardería, la escuela primaria o la universidad y antes de viajar al extranjero.

Causas

El sarampión se debe a un virus que se contagia solamente entre seres humanos. Cuando alguien con sarampión tose, estornuda o habla, las gotitas se esparcen en el aire. Las personas que inhalan las gotitas pueden contraer el virus. Las gotitas también pueden aterrizar en las superficies. Puede contagiarse sarampión si toca una superficie infectada y luego se toca la boca, la nariz o los ojos. Estas gotitas pueden infectar a otras personas hasta por dos horas.

Factores de riesgo

Su riesgo de contraer sarampión es mayor si no recibió la vacuna correspondiente. El riesgo también aumenta si solo recibió una dosis de la vacuna. Las personas que viajan a lugares donde se suele diseminar el sarampión o en donde hay un brote de sarampión tienen más probabilidad de contraer la enfermedad. Esto sucede aún más si no recibió las dos dosis de la vacuna contra el sarampión.

Es posible que el riesgo sea más alto para los estudiantes que viven en dormitorios. Las personas con el sistema inmunitario debilitado tienen más riesgo de contraer sarampión. Además, los bebés que no han cumplido la edad suficiente para recibir la vacuna tienen un riesgo más alto que el promedio si estuvieron expuestos al virus del sarampión.

Complicaciones

Entre las complicaciones del sarampión se encuentran las siguientes:

  • Deshidratación. La diarrea y los vómitos pueden ocasionar que el cuerpo pierda una cantidad excesiva de agua, lo que se conoce como deshidratación.
  • Infección de oído. Una de las complicaciones más comunes del sarampión es una infección de oído causada por una bacteria.
  • Bronquitis, laringitis o crup. El sarampión puede causar la irritación e hinchazón (inflamación) de las vías respiratorias. Esta inflamación de las vías respiratorias se denomina crup. El sarampión también puede derivar en la inflamación de las paredes internas que recubren las principales vías de aire de los pulmones. Esta afección se llama bronquitis. Además, el sarampión causa laringitis, que es la inflamación de la laringe.
  • Neumonía. El sarampión puede causar una infección en los pulmones llamada neumonía.
  • Encefalitis. Aproximadamente, 1 de cada 1000 personas con sarampión puede presentar irritación e hinchazón del cerebro, lo que se conoce como encefalitis. Esta afección puede ser peligrosa para las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado. La encefalitis puede manifestarse justo después de haber contraído sarampión o después de varios meses. La encefalitis puede causar daño cerebral duradero.
  • Complicaciones durante el embarazo. Contraer sarampión durante el embarazo puede poner en peligro la vida de la persona embarazada. También puede derivar en pérdida del embarazo, en muerte fetal o en problemas con la formación del bebé.

Las complicaciones de la neumonía y la encefalitis son las causas de muerte más comunes ocasionadas por el sarampión. Algunos grupos de personas tienen un riesgo más alto que la media de muerte debido al sarampión, entre ellas:

  • Niños menores de 5 años.
  • Adultos mayores de 20 años.
  • Personas embarazadas.
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado.
  • Personas con malnutrición, entre ellas, aquellas con deficiencia de A.

Aunque no sucede a menudo, el sarampión puede causar enfermedad en el cerebro o en el sistema nervioso años después de la infección.

  • Las personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden contraer una enfermedad llamada encefalitis por cuerpos de inclusión del sarampión.
  • El sarampión también puede derivar en panencefalitis esclerosante subaguda. La enfermedad suele manifestarse entre los 7 y los 11 años después de contraer la infección de sarampión. Los niños que contraen sarampión antes de los 2 años parecen correr más riesgo que el promedio.

Además, una infección de sarampión en niños puede acabar con la memoria de gérmenes del sistema inmunitario. Esto significa que, después de la infección con el virus del sarampión, los niños pueden ser más propensos a contraer los gérmenes de los que antes se habían recuperado. Puede que también necesiten recibir las vacunas estándar de la infancia nuevamente.

Prevención

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. recomiendan que los niños y adultos reciban la vacuna contra el sarampión. En promedio, la vacuna proporciona protección a largo plazo contra el sarampión para aproximadamente el 97 % de las personas que reciben las dos dosis de la vacuna.

Para la pequeña cantidad de personas que contraen sarampión luego de recibir la vacunación completa, los síntomas de la enfermedad suelen ser leves. Estas personas no suelen contagiar la enfermedad a los demás.

En los Estados Unidos, la vacuna contra el sarampión se compone de un virus del sarampión debilitado. La vacuna se ofrece como una inyección combinada para protegerse contra el sarampión y otros virus.

  • La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola protege de estas enfermedades.
  • La vacuna contra el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela protege contra estas enfermedades.

Las vacunas contra el sarampión que se ofrecen fuera de Estados Unidos pueden proteger contra esta enfermedad sola o contra una combinación de sarampión, paperas, rubéola y varicela.

La mayoría de las personas pueden recibir las vacunas contra el sarampión.

No debe recibir la vacuna si tuvo una reacción alérgica grave después de la primera dosis de la vacuna contra sarampión, paperas, rubéola, la vacuna contra sarampión, paperas, rubéola y varicela o el medicamento antibiótico con neomicina. No reciba la vacuna contra el sarampión si está cursando un embarazo. Y no reciba la vacuna si tiene el sistema inmunitario debilitado gravemente debido a un tratamiento o a una enfermedad.

Consulte con un profesional de atención médica antes de recibir una vacuna contra el sarampión en los siguientes casos:

  • Ha tenido convulsiones en el pasado o tiene antecedentes familiares de convulsiones.
  • Planea quedar embarazada dentro de las siguientes cuatro semanas.
  • Necesitó recientemente una transfusión de sangre u otro hemoderivado.
  • Tomó corticoides recientemente.
  • Recibe tratamiento para la tuberculosis.

Si tiene preguntas sobre si debe recibir la vacuna contra el sarampión, consulte al profesional de atención médica.

Vacuna contra el sarampión en los niños

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que los niños reciban la vacuna contra el sarampión entre los 12 y los 15 meses, y otra vez entre los 4 y los 6 años, antes de comenzar la escuela. El cronograma de la vacuna contra el sarampión podría cambiar en algunas situaciones. El lapso más breve entre la primera y la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión es de 28 días.

  • Los niños de 6 a 11 meses pueden recibir la vacuna a una edad más temprana si estuvieron expuestos al sarampión o si viajarán. Hable con el profesional de atención médica de su hijo antes de viajar a un lugar en el que haya un brote de sarampión en curso o donde se disemine el sarampión regularmente. Los niños vacunados de forma temprana igualmente deben recibir las dos dosis de la vacuna contra el sarampión a las edades recomendadas.
  • Los niños o adolescentes que no recibieron dos dosis de la vacuna y deben ponerse al día podrían tener que recibir esas dosis con al menos 28 días de diferencia.

Los efectos secundarios de la vacuna son inflamación en la zona que recibió la inyección. Esa zona también podría cambiar de color a un tono de rojo, morado o marrón, según el color de su piel.

Otros efectos secundarios son fiebre, sarpullido, hinchazón de las glándulas en el rostro o en el cuello y rigidez o dolor articular. Si su hijo presenta un sarpullido después de la vacuna contra sarampión, paperas, rubéola y varicela, podría deberse a la parte de la vacuna referida a la varicela. Si esto ocurre, aleje a su hijo de personas con el sistema inmunitario debilitado y bebés. En casos pocos frecuentes, algunos niños han tenido convulsiones después de la vacuna. Algunos niños pueden tener una disminución temporal de plaquetas. Las plaquetas ayudan a coagular la sangre.

Hable con el profesional de atención médica de su hijo sobre otros efectos secundarios y riesgos para su hijo.

No existen pruebas de un vínculo entre la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola y el autismo

Las vacunas no causan autismo. El estudio de 1998 que indicaba que había un vínculo se basó en errores científicos. Se eliminó del registro científico en 2010.

Vacuna contra el sarampión en adultos

La mayoría de las personas nacidas en los Estados Unidos antes de 1957, o que viven allí desde antes de ese año, son inmunes al sarampión porque ya han tenido la infección. Si ha tenido sarampión, no puede volver a tenerlo.

Las pruebas de que ha tenido sarampión pueden ser las siguientes:

  • Un registro de vacunación u otro documento que demuestre que recibió las dos dosis de una vacuna compuesta por el virus del sarampión debilitado.
  • Análisis de laboratorio que demuestren que tuvo sarampión o que tiene anticuerpos contra el virus.
  • Un expediente médico que demuestre que tuvo sarampión.

Si recibió la vacuna contra el sarampión entre 1963 y 1968, deberá recibirla de nuevo. La vacuna de esa época no le ofrece protección a largo plazo contra el sarampión. Y si solo recibió una dosis de la vacuna contra el sarampión, tendrá que recibir otra. Esto es así para las personas con riesgo elevado durante un brote, estudiantes universitarios, profesional de atención médica y las personas que viajan con mucha frecuencia.

Hable con el profesional de atención médica si no está seguro de si necesita la vacuna contra el sarampión. La vacuna contra el sarampión disponible para adultos en los Estados Unidos es la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola.

Cómo prevenir el sarampión durante un brote o una infección conocida

Cuando el sarampión comienza a diseminarse por la comunidad, los departamentos de salud en la zona pueden sugerir otras precauciones. Se podrían adelantar las segundas dosis para los niños y se puede analizar con las familias el tema de la vacunación más temprana en los bebés. Si recibió dos dosis de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola, no se recomienda que reciba la tercera dosis durante un brote.

Llame al profesional de atención médica de inmediato si cree que usted o su hijo tienen sarampión. Dado que el sarampión se contagia fácilmente desde casi cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del sarpullido, las personas con sarampión deben quedarse en casa y alejarse de otras personas durante este período.

Cómo prevenir nuevas infecciones

La vacuna contra el sarampión es importante para evitar que el sarampión se disemine durante un brote o en el futuro. Poco después de la disminución de las tasas de vacunación, el sarampión empieza a volver. El sarampión se contagia con tanta facilidad que el 95 % de la población debe ser inmune para detener un brote. Para evitar que el sarampión se disemine ampliamente, más del 90 % de las personas en Estados Unidos deben ser inmunes al virus.

  1. Elsevier Point of Care. Clinical Overview: Measles (rubeola). https://www.clinicalkey.com. Accessed April 1, 2025.
  2. Kimberlin DW, et al., eds. Measles. In: Red Book Online. 33rd ed. American Academy of Pediatrics; 2024. https://publications.aap.org/redbook. Accessed April 1, 2025.
  3. Clinical overview of measles. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/measles/hcp/clinical-overview/index.html. Accessed April 1, 2025.
  4. AskMayoExpert. Measles and measles vaccination FAQs. Mayo Clinic; 2025.
  5. Routine measles, mumps and rubella vaccination. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/vaccines/vpd/mmr/hcp/recommendations.html. Accessed April 1, 2025.
  6. Kliegman RM, et al., eds. Measles. In: Nelson Pediatric Symptom-Based Diagnosis: Common Diseases and Their Mimics. 2nd ed. Elsevier; 2023. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 1, 2025.
  7. Measles vaccine recommendations. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/measles/hcp/vaccine-considerations/index.html. Accessed April 1, 2025.
  8. Questions about measles. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/measles/about/questions.html. Accessed April 1, 2025.
  9. MMR vaccine VIS. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/current-vis/mmr.html. Accessed April 1, 2025.
  10. MMRV vaccine VIS. Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/current-vis/mmrv.html. Accessed April 1, 2025.
  11. The editors of The Lancet. Retraction — Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children. The Lancet. 2010; doi:10.1016/S0140-6736(10)60175-4.
  12. AskMayoExpert. Measles treatment. Mayo Clinic; 2025.
  13. Vitamin A. NatMed. https://naturalmedicines.therapeuticresearch.com. Accessed April 1, 2025.