La hipertermia maligna se diagnostica mediante la observación de los signos y los síntomas, el control durante e inmediatamente después de la anestesia y los análisis de laboratorio para identificar complicaciones.
Si tiene factores de riesgo, se puede recomendar la realización de pruebas para averiguar si tiene más riesgo de presentar hipertermia maligna (pruebas de susceptibilidad). Las pruebas pueden ser pruebas genéticas o una prueba de biopsia muscular.
Si usted o algún familiar tienen susceptibilidad a la hipertermia maligna o si cree que puede correr riesgo de tener hipertermia maligna, es fundamental que se lo informe al profesional de atención médica y al anestesiólogo antes de que le anestesien. Se pueden usar medicamentos que no causan la hipertermia maligna como parte de la anestesia.
El tratamiento inmediato de la hipertermia maligna consiste en lo siguiente:
Si se trata, la hipertermia maligna generalmente se resuelve en unos días.
Si tuvo hipertermia maligna debido al uso de ciertos medicamentos anestésicos, hacer ejercicio cuando hace calor y humedad en exceso podría desencadenar otra reacción. Hable con el profesional de atención médica sobre las precauciones que debe tomar.
Además, consulte con el profesional de atención médica para ver si le deben realizar pruebas genéticas con el fin de determinar si tiene un trastorno genético que lo pone en riesgo de presentar hipertermia maligna. Pregunte si los familiares cercanos también deberían hacerse pruebas genéticas.
Si tiene el trastorno genético que se llama susceptibilidad a la hipertermia maligna, el cual le pone en riesgo de presentar hipertermia maligna, use un brazalete o collar de alerta médica. Este permite que los profesionales de atención médica sepan su riesgo, especialmente en una emergencia, cuando quizás no pueda hablar.