La cleptomanía es un trastorno de la salud mental que consiste en la incapacidad recurrente para resistir el impulso de robar objetos que, por lo general, no necesita. A menudo, los artículos robados no son de gran valor y la persona podría haberlos comprarlos. La cleptomanía es una afección poco frecuente pero grave. Si no se trata, puede generar mucho dolor emocional para usted y sus seres queridos, y derivar en problemas legales.
La cleptomanía es un tipo de trastorno de control de los impulsos, es decir, un trastorno que se caracteriza por problemas con el autocontrol emocional o conductual. Si padece un trastorno de este tipo, tiene dificultad para resistir la tentación o el impulso de realizar un acto que es excesivo o perjudicial hacia otras personas o hacia usted mismo.
Muchos cleptómanos viven con vergüenza en secreto porque tienen miedo de buscar tratamiento para la salud mental. Si bien no existe una cura para la cleptomanía, el tratamiento con medicamentos o una terapia para desarrollar habilidades, centrada en controlar los impulsos, pueden ayudar a poner fin al ciclo de robar de forma compulsiva.
Los síntomas de cleptomanía pueden incluir los siguientes:
Las personas con cleptomanía suelen presentar estos rasgos o características:
Si no puede dejar de robar en tiendas o robar en general, busque asesoramiento médico. Muchas personas que pueden tener cleptomanía no desean buscar tratamiento porque tienen miedo de que las arresten o las lleven presas. Sin embargo, un profesional de atención para la salud mental normalmente no denuncia los robos a las autoridades.
Algunas personas buscan ayuda médica porque tienen miedo de que las descubran y de tener problemas legales. También es posible que ya hayan sido arrestadas y estén obligadas legalmente a buscar tratamiento.
Si sospecha que un amigo cercano o un familiar podría presentar cleptomanía, hable delicadamente sobre sus inquietudes con esa persona. Tenga presente que la cleptomanía es un trastorno de salud mental y no un defecto de la personalidad; por lo tanto, acérquese a su ser querido sin juzgarlo ni culparlo.
Podría ser útil poner énfasis en estos puntos:
Si necesita ayuda para prepararse para esta conversación, hable con su profesional de atención médica. Quizás le remita a un profesional de la salud mental que pueda ayudarle a planificar una manera de plantear sus inquietudes sin hacer que su amigo o familiar se ponga a la defensiva ni se sienta amenazado.
Se desconocen las causas de la cleptomanía. Varias teorías sugieren que los cambios en el cerebro pueden ser la causa fundamental de este trastorno y que, con el tiempo, los patrones aprendidos de robar objetos refuerzan el problema. Aunque es necesario investigar más para comprender mejor las posibles causas, la cleptomanía puede deberse a lo siguiente:
La cleptomanía no es frecuente. Sin embargo, es posible que algunos casos de cleptomanía nunca lleguen a diagnosticarse. Algunas personas nunca solicitan tratamiento. Otras terminan en prisión tras varios robos.
La cleptomanía, a menudo, comienza en la adolescencia o en la adultez temprana, pero también puede iniciarse más tarde. Aproximadamente, dos tercios de las personas con cleptomanía conocida son mujeres.
Los factores de riesgo de la cleptomanía pueden incluir los siguientes:
Si no se trata, la cleptomanía puede causar problemas emocionales, familiares, jurídicos, laborales y financieros graves. Por ejemplo, sabe que robar está mal, pero se siente incapaz de resistir el impulso. Por ello, es posible que se sienta con mucha culpa, vergüenza, odio a usted mismo y humillación. Además, lo podrían arrestar por robar. También puede darse el caso de que lleve una vida respetuosa con la ley, y sienta confusión y disgusto por su conducta de robo compulsivo.
Entre otras complicaciones y afecciones asociadas a la cleptomanía se encuentran las siguientes:
Debido a que las causas de la cleptomanía no están claras, aún se desconoce la forma de prevenirla con certeza. Recibir tratamiento en cuanto comienza el robo compulsivo puede ayudar a evitar que la cleptomanía empeore, así como también a prevenir algunas de sus consecuencias negativas.