Diagnósticos

Por lo general, un profesional de atención médica puede diagnosticar una cicatriz queloide con solo observar la piel. A veces, puede ser necesaria una biopsia de piel para descartar que el tumor se trate de un tipo de cáncer de piel.

Tratamientos

Los tratamientos para las cicatrices queloides incluyen las siguientes opciones. Algunas personas solo necesitan uno de estos tratamientos, mientras que otras pueden necesitar más de uno. Incluso luego de un tratamiento eficaz, los queloides pueden volver a aparecer, y pueden reaparecer más grandes que antes. O se pueden formar nuevas cicatrices queloides.

Terapia de presión

En el caso de las cicatrices queloides recientes, la primera opción de tratamiento puede ser el uso de vendajes de compresión de tela elástica u otros materiales. La terapia de presión también se utiliza después de una intervención quirúrgica para eliminar las cicatrices queloides. El objetivo es reducir el tamaño de una cicatriz queloide o evitar que se forme una nueva mediante la aplicación de presión sobre la herida mientras cicatriza. Para que el tratamiento funcione, la mayoría de las personas deben usar los vendajes entre 12 y 24 horas al día durante un período de 4 a 6 meses.

Medicamento inyectado

Si tienes una cicatriz queloide pequeña, el profesional de atención médica puede intentar aplanarla inyectando cortisona u otro esteroide en la cicatriz. Es probable que necesites inyecciones mensuales hasta por seis meses antes de que la cicatriz se aplane. Los posibles efectos secundarios de las inyecciones de corticoides incluyen el adelgazamiento de la piel, las várices y un cambio permanente del color de la piel.

Tratamiento con láser

Los queloides grandes pueden aplanarse mediante un tratamiento con láser de colorante pulsado. Este tratamiento también resulta útil para aliviar la picazón y atenuar las cicatrices queloides. La terapia con láser de colorante pulsado se administra en varias sesiones con un intervalo de 4 a 8 semanas entre ellas. Es posible que el profesional de atención médica te recomiende combinar la terapia con láser con inyecciones de cortisona. Entre los posibles efectos secundarios, que son más comunes en personas de piel morena o negra, se incluyen cambios en el color de la piel, la aparición de ampollas y la formación de costras.

Radioterapia

La radiación de rayos X de baja intensidad, ya sea por sí sola o tras una cirugía para extirpar una cicatriz queloide, puede ayudar a reducir el tamaño de la cicatriz. Es posible que se necesite más de una sesión de radioterapia. Los posibles efectos secundarios de la radioterapia son daños en la piel y, a largo plazo, cáncer.

Congelamiento de la cicatriz

Los queloides pequeños se pueden reducir o eliminar mediante la congelación con nitrógeno líquido. Este tratamiento se denomina crioterapia. Es posible que sea necesario realizarlo más de una vez. A veces, la crioterapia se utiliza antes de inyectar cortisona u otro esteroide en el queloide. Los posibles efectos secundarios de la crioterapia son aparición de ampollas, dolor y cambio en el color de la piel. El cambio en el color de la piel suele notarse más en personas de piel negra o morena.

Cirugía

Cuando una cicatriz queloide no ha respondido a otros tratamientos, el profesional de atención médica podría recomendar la extirpación mediante cirugía. Las investigaciones demuestran que las cicatrices queloides tratadas únicamente con cirugía presentan un alto riesgo de reaparecer.

Medicina alternativa

No existen métodos comprobados para eliminar las cicatrices queloides de forma natural. Algunos estudios han demostrado que el extracto de cebolla, tanto por vía oral como aplicado sobre la piel, podría mejorar el aspecto de las cicatrices queloides. También podría aliviar la picazón y el dolor causados por una cicatriz.

Posibles tratamientos futuros

Las investigaciones sobre nuevos tratamientos para los queloides y otras lesiones son prometedoras. Por ejemplo, los estudios incluyen lo siguiente:

  • Nuevas cremas que se aplican en la piel y medicamentos que se administran mediante inyección para hacer más lento y detener el crecimiento de los queloides.
  • Toxina botulínica A (bótox) para mejorar la cicatrización de las heridas.
  • Identificación de marcadores genéticos en tejido queloide.
  • Terapia con células madre.

Modo de vida y remedios caseros

Prueba estos consejos de autocuidado de los queloides:

  • Sigue las instrucciones de tu profesional de atención médica. El cuidado de las heridas puede llevar mucho tiempo. Los vendajes de compresión pueden ser incómodos. No obstante, sigue al pie de la letra las instrucciones que te dé tu profesional de atención médica para el cuidado de las heridas. Esos pasos son importantes para ayudar a prevenir las cicatrices queloides.
  • Utiliza una crema con corticoides o un gel de silicona. Estos productos pueden ayudar a aliviar la picazón de una cicatriz queloide. El gel de silicona también podría ayudar a aplanar un queloide. Puedes comprar estos productos sin receta médica.
  • Protege la piel del sol. Exponer una cicatriz queloide al sol podría cambiar su color y hacer que se note más. Ese cambio puede ser permanente. Antes de salir al aire libre, cubre la cicatriz queloide o aplica protector solar sobre esta para proteger la piel.

Preparación para la consulta

Comunícate con tu profesional de atención médica si crees que se te está formando una cicatriz queloide en la piel o si ya tienes una desde hace tiempo y quieres tratarla. Después de la primera cita, es posible que el profesional de atención médica te remita a un dermatólogo, que es un médico especializado en afecciones cutáneas.

Te recomendamos que le pidas a un familiar o amigo de confianza que te acompañe a la cita. Contar con la presencia de otra persona en la cita puede ayudarte a recordar lo que hables con el profesional de atención médica.

Qué puedes hacer

Antes de la cita, prepara una lista de lo siguiente:

  • Cualquier síntoma que tengas y hace cuánto tiempo.
  • Tu información médica, lo que incluye otras lesiones o cirugías que hayas tenido y si tu familia tiene antecedentes de cicatrices queloides.
  • Preguntas que quieras hacerle al profesional de atención médica para aprovechar al máximo el tiempo.

Estas son algunas de esas preguntas:

  • ¿Estoy en riesgo de desarrollar cicatrices queloides?
  • ¿Cómo puedo reducir el riesgo de desarrollar una cicatriz queloide?
  • ¿Qué sucede si quiero hacerme un tatuaje o una perforación corporal?
  • ¿En cuánto tiempo empezará a funcionar el tratamiento?
  • ¿Cuándo tengo que volver para una revisión?
  • ¿Qué probabilidades hay de que vuelva a aparecer la cicatriz queloide?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios del tratamiento?
  • Tengo programada una cirugía. ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de que se forme una cicatriz queloide?
  • ¿Qué me aconseja respecto al cuidado de la herida después de la cirugía?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal pueden evitar la reaparición de una cicatriz queloide?
  • ¿Me recomienda algún cambio en los productos que utilizo en la piel?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que puedas tener.

Qué esperar del médico

El profesional de atención médica podría preguntar lo siguiente:

  • ¿Cuándo te apareció por primera vez la cicatriz queloide?
  • ¿Los síntomas han mejorado o empeorado con el tiempo?
  • ¿Algún miembro de tu familia ha tenido cicatrices queloides?
  • ¿Cómo impacta la afección de la piel en tu autoestima y tu confianza en las situaciones sociales?
  • ¿Qué tratamientos y medidas de cuidado personal has probado hasta ahora? ¿Cómo han funcionado?
  • ¿Tuviste alguna vez una lesión en la piel?
  • ¿Alguna vez te has sometido a una cirugía?