La colitis isquémica ocurre cuando se reduce temporalmente el flujo sanguíneo hacia una parte del intestino grueso, llamado colon. Como resultado, las células del colon no reciben suficiente oxígeno, lo que puede derivar en daños e hinchazón en los tejidos de este órgano. Esta reducción del flujo sanguíneo puede deberse al estrechamiento de los vasos sanguíneos que irrigan el colon o a una disminución de la presión arterial. La colitis isquémica también se conoce como isquemia colónica.
Aunque cualquier parte del colon puede verse afectada, la colitis isquémica suele causar dolor en el lado izquierdo del vientre.
Resulta difícil diagnosticar la colitis isquémica porque se puede confundir fácilmente con otros problemas digestivos. Es posible que necesite medicamentos para tratar la colitis isquémica o prevenir una infección. O bien, quizás deba someterse a una cirugía si presenta daños en el colon. Sin embargo, la mayoría de las veces, la colitis isquémica se cura por sí sola.

La colitis isquémica ocurre cuando se reduce el flujo sanguíneo hacia una parte del intestino grueso, llamado colon. Puede afectar cualquier parte del colon, pero es más común en el tramo superior izquierdo.
Los síntomas de la colitis isquémica son los siguientes:
El riesgo de sufrir complicaciones graves es mayor cuando los síntomas se manifiestan en el lado derecho del abdomen. Esto ocurre con menos frecuencia si lo comparamos con la colitis del lado izquierdo. Las personas que tienen colitis del lado derecho tienden a presentar más enfermedades subyacentes, como presión arterial alta, fibrilación auricular y enfermedad renal. Además, tienen que someterse a cirugía con mayor frecuencia y corren un mayor riesgo de muerte.
Obtenga atención médica inmediata si tiene un dolor repentino e intenso en el área del abdomen. Si el dolor lo hace sentir tan mal que no puede sentarte en posición derecha ni encontrar una posición cómoda, se trata de una emergencia médica.
Consulte con un profesional de atención médica si tiene síntomas que le preocupan, como diarrea con sangre. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a prevenir complicaciones graves.
No siempre se conoce la causa exacta de la disminución de la circulación sanguínea hacia el colon. Sin embargo, existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de tener colitis isquémica:
El uso de ciertos medicamentos también puede llevar a colitis isquémica, aunque son casos poco frecuentes. Entre estos se encuentran los siguientes:
Los factores de riesgo de la colitis isquémica incluyen los siguientes:
La colitis isquémica suele mejorar por sí sola en 2 a 3 días. En casos más graves, las complicaciones pueden incluir lo siguiente:
Dado que la causa de la colitis isquémica no siempre es clara, no hay una manera certera de prevenir este trastorno. La mayoría de las personas que tienen colitis isquémica se recuperan rápidamente y quizás nunca vuelvan a tener otro incidente.
Para prevenir incidentes recurrentes de colitis isquémica, algunos profesionales de atención médica recomiendan interrumpir los medicamentos que podrían causar esta afección. También es importante mantenerse bien hidratado, sobre todo, cuando haga actividad física enérgica al aire libre y si vive en un clima cálido. También le pueden recomendar una prueba para detectar problemas de coagulación, en especial, si no existe ninguna otra causa aparente para la colitis isquémica.