Si usted y su pareja tienen dificultades para tener un bebé, no están solos. Millones de personas en todo el mundo enfrentan el mismo desafío. La infertilidad es el término médico que se refiere a la imposibilidad de lograr un embarazo a pesar de tener relaciones sexuales con frecuencia y sin protección durante al menos un año en la mayoría de las parejas.
La infertilidad puede ocurrir debido a un problema de salud suyo o de su pareja, o a una combinación de factores que impiden el embarazo. Sin embargo, muchos tratamientos seguros y eficaces pueden aumentar sus probabilidades de lograr un embarazo.
El principal síntoma de la infertilidad es no lograr un embarazo. Es posible que no haya otros síntomas claros. En algunas mujeres infértiles, los períodos menstruales pueden ser irregulares o estar ausentes. Algunos hombres infértiles pueden presentar síntomas de problemas hormonales, como cambios en el crecimiento del vello o en la función sexual.
Muchas parejas finalmente logran concebir, con o sin tratamientos.
Probablemente no necesite ver a un miembro del equipo de atención médica debido a la infertilidad, a menos que haya estado intentando durante al menos un año que haya un embarazo. Sin embargo, las mujeres deben hablar con un profesional de atención médica antes si estos son sus casos:
Los hombres deben hablar con un profesional de atención médica si estos son sus casos:
Todos los pasos durante la ovulación y la fecundación deben realizarse correctamente para poder quedar embarazada. La ovulación es la liberación de un óvulo por parte de un ovario. La fecundación ocurre cuando el óvulo y el espermatozoide se unen para formar un embrión, que se convierte en un feto durante el embarazo. Algunas veces, los problemas que causan infertilidad en las parejas ya están presentes al nacer. Otras veces, se desarrollan más adelante en la vida.
Las causas de la infertilidad pueden afectar a uno o a ambos miembros de la pareja. En algunos casos, no se puede encontrar la causa.
Algunas de estas son las siguientes:

El sistema reproductor masculino produce, almacena y transporta esperma. Los testículos producen esperma. El líquido de las vesículas seminales y la próstata se mezclan con el esperma para producir semen. El pene eyacula semen durante las relaciones sexuales.
Algunas de estas son las siguientes:

Los ovarios, las trompas de Falopio, el útero, el cuello del útero y la vagina, también llamada conducto vaginal, conforman el sistema reproductor femenino.

Durante la fecundación, el esperma y el óvulo se unen en una de las trompas de Falopio para formar un cigoto. Luego, el cigoto se desplaza hacia la parte inferior de la trompa de Falopio, donde se convierte en mórula. Una vez que llega al útero, la mórula se convierte en blastocito. El blastocito se aferra a la pared uterina, un proceso que se conoce como implantación.
Muchos de los factores de riesgo para la infertilidad masculina y femenina son los mismos. Entre estos, se incluyen los siguientes:
Algunos tipos de infertilidad no pueden prevenirse. Sin embargo, los siguientes consejos pueden aumentar sus posibilidades de lograr un embarazo.
Tenga relaciones sexuales con frecuencia poco después de que termine el sangrado menstrual. Uno de los ovarios suele liberar un óvulo en la mitad del ciclo, es decir, entre un período menstrual y el siguiente, en la mayoría de las personas con ciclos menstruales de aproximadamente 28 días. Lo ideal es tener relaciones sexuales todos los días unos 5 a 7 días antes de la liberación del óvulo. Continúe hasta dos días después de la ovulación.
La mayoría de los tipos de infertilidad en los hombres no se pueden prevenir, pero estos consejos pueden ser de ayuda:
En las mujeres, los siguientes consejos pueden aumentar las probabilidades de embarazo: