El trastorno de acumulación compulsiva es una dificultad continua para tirar o deshacerse de pertenencias porque la persona cree que necesita guardarlas. Puede sentirse angustiado ante la idea de deshacerse de los objetos. Comienza a guardar o acumular progresivamente una gran cantidad de objetos, independientemente de su valor real.
Por lo general, la acumulación compulsiva crea condiciones de vida de hacinamiento con muy poco espacio para pasar entre las pilas de objetos. Las mesadas, los lavabos, las cocinas, los escritorios, las escaleras y todas las demás superficies suelen estar atestadas de cosas. Es posible que no pueda usar algunas áreas para su propósito previsto. Por ejemplo, es posible que no pueda cocinar en la cocina. Cuando ya no queda espacio dentro de la casa, el desorden puede extenderse al garaje, los vehículos, el patio y otras áreas donde guarda objetos.
La acumulación compulsiva puede variar de leve a grave. En algunos casos, es posible que la acumulación compulsiva no afecte tanto su vida, pero en otras personas puede afectar gravemente su rutina diaria.
Las personas que tienen este trastorno posiblemente no lo vean como un problema, por lo que puede ser difícil conseguir que participen en el tratamiento. Pero un tratamiento intensivo puede ayudarlo a comprender cómo pueden cambiar sus creencias y comportamientos para vivir una vida más segura y placentera.
Los primeros síntomas de trastorno de acumulación compulsiva a menudo aparecen durante la adolescencia hasta los primeros años de la adultez. Quizás adquiere y guarda una cantidad excesiva de objetos que se acumulan progresivamente y generan desorden en el lugar donde vive, y tiene dificultad para deshacerse de ellos.
Con el paso del tiempo, podría continuar adquiriendo y aferrándose a cosas que quizás nunca use o para las cuales no tiene espacio suficiente. En la mediana edad, el desorden puede ser abrumador a medida que los síntomas se vuelven más graves y cada vez más difíciles de tratar.
Los problemas de acumulación compulsiva se desarrollan progresivamente con el tiempo y tienden a ser un comportamiento privado. Es posible que quiera evitar recibir en su casa a familiares, amigos o personas que hacen reparaciones en el hogar. Con frecuencia, el desorden llega a ser un problema importante para cuando los demás lo notan.
Algunos de los síntomas del trastorno de acumulación compulsiva pueden incluir los siguientes:
Acumular demasiados cosas y negarse a deshacerse de ellas puede tener las siguientes consecuencias:
Con el trastorno de acumulación compulsiva se suelen guardar cosas debido a lo siguiente:
El trastorno de acumulación compulsiva no es lo mismo que coleccionar cosas. Las personas que tienen colecciones, como estampillas o autos de juguete, buscan cosas específicas, las organizan y exponen sus colecciones. Las colecciones pueden ser grandes, pero no suelen estar desordenadas. Además, tampoco ocasionan el sufrimiento emocional ni los problemas en la vida cotidiana que son parte del trastorno de acumulación compulsiva.
Las personas que acumulan animales pueden recoger docenas o incluso cientos de mascotas. Los animales pueden estar confinados en el interior o el exterior. Debido a la gran cantidad, estos animales a menudo no reciben los cuidados adecuados. La salud y la seguridad de la persona y los animales suelen estar en riesgo debido a las condiciones insalubres.
Si usted o un ser querido tienen síntomas de trastorno de acumulación compulsiva, hable lo antes posible con un profesional de atención médica o con un profesional de atención para la salud mental con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de este trastorno. Algunas comunidades tienen instituciones que ayudan a resolver los problemas de acumulación compulsiva. Consulte con el gobierno local o del condado para obtener recursos en su región.
Por más difícil que sea, si el trastorno de acumulación compulsiva de su ser querido es una amenaza para la salud o la seguridad, es posible que tenga que comunicarse con las autoridades locales, como la policía, los bomberos, salud pública, los servicios de protección de menores o de personas mayores, o agencias de bienestar animal.
No está claro qué causa el trastorno de acumulación compulsiva. Se están estudiando la genética, el funcionamiento del cerebro y las situaciones estresantes de la vida como posibles causas.
La acumulación compulsiva suele empezar entre los 15 y los 19 años. Esta tiende a empeorar con la edad. La acumulación compulsiva es más frecuente en adultos mayores que en adultos más jóvenes.
Los factores de riesgo incluyen los siguientes:
El trastorno de acumulación compulsiva puede causar muchas complicaciones, entre ellas, las siguientes:
El trastorno de acumulación compulsiva también está relacionado con otras afecciones de salud mental, como las siguientes:
Debido a que poco se sabe sobre las causas del trastorno de acumulación compulsiva, no se conoce ninguna forma de prevenirlo. Sin embargo, como ocurre con muchas enfermedades de la salud mental, recibir tratamiento ante la primera señal de un problema puede ayudar a evitar que la acumulación compulsiva empeore. Esto es muy importante porque, para cuando el desorden se convierte en un problema evidente, es probable que la acumulación compulsiva ya lleve tiempo produciéndose.