Una fractura de cadera es una lesión grave, con complicaciones que pueden ser mortales. El riesgo de fractura de cadera aumenta con la edad.
El riesgo aumenta porque los huesos tienden a debilitarse con la edad. La pérdida ósea causada por la edad recibe el nombre de osteoporosis. El consumo de varios medicamentos, la vista deficiente y los problemas de equilibrio también hacen que las personas mayores sean más propensas a caerse. Las caídas son una de las causas más comunes de fractura de cadera.
Una fractura de cadera casi siempre requiere una reparación o un reemplazo quirúrgico, seguido de fisioterapia. Tomar medidas para conservar la densidad ósea y evitar caídas puede ayudar a prevenir una fractura de cadera.
Algunos de los síntomas de una fractura de cadera son los siguientes:
Un impacto fuerte, por ejemplo, en un accidente automovilístico, puede causar fracturas de cadera en personas de todas las edades. En los adultos mayores, en la mayoría de los casos, una fractura de cadera es consecuencia de una caída al estar de pie. Las personas que tienen los huesos muy débiles pueden fracturarse la cadera por el solo hecho de apoyar el peso sobre una pierna y girar.
Hay muchas cosas que pueden aumentar el riesgo de fracturas de cadera.
La densidad ósea y la masa muscular tienden a disminuir con la edad. Las personas mayores también pueden tener problemas de vista y equilibrio, los cuales pueden aumentar el riesgo de caídas.
Las fracturas de cadera son aproximadamente tres veces más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Las mujeres pierden densidad ósea más rápido que los hombres, en parte porque la disminución de los niveles de estrógeno que se produce durante la menopausia acelera la pérdida de la masa ósea. Sin embargo, los hombres también pueden tener niveles de densidad ósea bajos y peligrosos.
Las siguientes afecciones aumentan el riesgo de fractura de cadera:
Los medicamentos con cortisona, como la prednisona, pueden debilitar los huesos si se toman de manera prolongada. Algunos medicamentos o determinadas combinaciones de medicamentos pueden ocasionar mareos, lo que puede aumentar el riesgo de sufrir caídas. Los medicamentos que con más frecuencia se vinculan con las caídas son los medicamento para dormir, los antipsicóticos y los sedantes.
La falta de calcio y vitamina D en la alimentación de personas jóvenes disminuye la masa ósea máxima y aumenta el riesgo de sufrir fracturas en el futuro. También, es importante obtener suficiente calcio y vitamina D en la edad adulta para tratar de mantener la densidad ósea. Tener un peso inferior al normal también aumenta el riesgo de perder masa ósea.
La falta de ejercicio regular para soportar el peso, como las caminatas, puede debilitar los huesos y músculos, lo que aumenta la probabilidad de sufrir caídas y fracturas.
El tabaco y el alcohol pueden afectar los procesos normales de desarrollo y de mantenimiento de los huesos, lo que lleva a una pérdida de la masa ósea.
Una fractura de cadera puede reducir la independencia y, a veces, acortar la vida. Casi la mitad de las personas que sufrieron una factura de cadera no son capaces de recuperar la capacidad de vivir de manera independiente.
Cuando una fractura de cadera impide que se mueva durante mucho tiempo, las complicaciones pueden ser las siguientes:
La elección de un estilo de vida saludable al comienzo de la adultez contribuye a una mayor masa ósea máxima y reduce el riesgo de padecer osteoporosis en los años posteriores. Las mismas medidas adoptadas a cualquier edad pueden reducir el riesgo de sufrir caídas y mejorar el estado de salud en general.
Para evitar caídas y mantener huesos sanos, haga lo siguiente: