Un profesional de atención médica basa el diagnóstico de intoxicación alimentaria, un tipo de enfermedad transmitida por los alimentos, en un examen físico y en la revisión de factores que pueden estar causando vómitos, heces acuosas u otros síntomas. Posibles preguntas del profesional de atención médica:
Su profesional de atención médica realiza un examen para descartar otras causas de enfermedad y comprobar si hay signos de pérdida de líquidos, llamada deshidratación.
Puede que le realicen pruebas que incluyen:
Cuando una persona o una familia tienen una intoxicación alimentaria, resulta difícil determinar qué alimento estaba contaminado. Pueden pasar horas o días antes de que se enferme. Durante ese tiempo, la persona o la familia pueden haber consumido otras comidas. Esto hace que sea difícil determinar qué alimento causó la enfermedad.
En un brote grande, los profesionales de atención médica pueden ser capaces de identificar qué alimento compartieron todas las personas afectadas.
El tratamiento de la intoxicación alimentaria, un tipo de enfermedad transmitida por alimentos, depende de la gravedad de sus síntomas y de la causa de la enfermedad. Por lo general, no se necesitan medicamentos.
El tratamiento puede comprender lo siguiente:
Los adultos que tienen heces acuosas sin sangre y no tienen fiebre pueden tratarla con loperamida (Imodium A‑D). También pueden tomar subsalicilato de bismuto (Pepto‑Bismol, Kaopectate u otros) para tratar el malestar estomacal. Son medicamentos que se pueden obtener sin receta médica. No son para niños.
Para la mayoría de las personas, los síntomas de la intoxicación alimentaria, un tipo de enfermedad transmitida por los alimentos, mejoran sin tratamiento en un plazo de 48 horas.
Para ayudar a aliviar los síntomas y prevenir la pérdida de líquidos, llamada deshidratación, concéntrese en reponer los líquidos perdidos. El agua, el caldo o las bebidas que contienen minerales, llamadas soluciones de rehidratación, son opciones para ayudar a reponer los líquidos. Hable con el profesional de atención médica antes de darles líquidos para la rehidratación a bebés.
A medida que comience a sentirse mejor, las recomendaciones sobre qué comer pueden variar. Algunas personas dejan de comer hasta que su estómago se siente mejor y no tienen ganas de vomitar. Puede probar alimentos con bajo contenido de grasa, como galletas saladas, fideos, bananas, arroz, verduras hervidas, sopa o avena, para ver si los tolera bien. Aunque el yogur puede ser adecuado, otros productos lácteos podrían causar malestar estomacal.
Comience por consultar con el profesional de atención médica de cabecera acerca de una intoxicación alimentaria, un tipo de enfermedad transmitida por los alimentos. A veces, es posible que deba consultar a un médico especialista en enfermedades infecciosas.
Prepárese para contestar las siguientes preguntas: