La epididimitis es la inflamación del conducto en espiral, llamado epidídimo, que está en la parte posterior del testículo. El epidídimo almacena y transporta el esperma. Los varones de cualquier edad pueden desarrollar epididimitis.
La causa más frecuente de la epididimitis es una infección bacteriana, incluidas infecciones de trasmisión sexual, como gonorrea o clamidia. A veces, también puede inflamarse un testículo, lo que da lugar a una afección denominada orquiepididimitis.
Por lo general, la epididimitis se trata con antibióticos y medidas para aliviar el malestar.
Algunos de los síntomas de la epididimitis pueden ser los siguientes:
Se considera crónica la epididimitis que dura más de seis semanas o que vuelve a aparecer de forma recurrente. Los síntomas de la epididimitis crónica pueden aparecer lentamente. A veces, no se identifica la causa de la epididimitis crónica.

La epididimitis es la inflamación del epidídimo, que es el conducto en espiral en la parte posterior del testículo.
Nunca ignore el dolor o la hinchazón del escroto, ya que puede deberse a diferentes afecciones. Algunas necesitan tratamiento inmediato para evitar daños permanentes.
Si tiene un dolor agudo en el escroto, busque tratamiento de emergencia. También consulte con el profesional de atención médica si ha tenido alguna secreción del pene o dolor al orinar.
Algunas de las causas de la epididimitis son las siguientes:

El sistema reproductor masculino produce, almacena y transporta esperma. Los testículos producen esperma. El líquido de las vesículas seminales y la próstata se mezclan con el esperma para producir semen. El pene eyacula semen durante las relaciones sexuales.
Algunos comportamientos sexuales que pueden derivar en infecciones de trasmisión sexual lo ponen en riesgo de contraer epididimitis trasmitida sexualmente, entre ellos, los siguientes:
Algunos de los factores de riesgo de la epididimitis que no sea de trasmisión sexual son los siguientes:
Entre las complicaciones de la epididimitis se encuentran las siguientes:
Para protegerse contra las infecciones de trasmisión sexual que pueden causar epididimitis, mantenga relaciones sexuales de manera más segura.
Si padece infecciones recurrentes de las vías urinarias u otro factor de riesgo para la epididimitis, el profesional de atención médica podría indicarle otros métodos para prevenir la afección.